Santander, 28 de octubre de 2.011
El jefe de ceremonias de la sala anuncia a Mehnai: comienza su concierto.
Sobre el escenario le acompañan Toño Baños (batería), Pablo Fernández (teclado y guitarra), Goyo Chiquito (contrabajo y bajo) y Fernando Macaya (guitarra), una banda con un sonido potente y contundente que le arropa tanto que Carmen Bartolomé se diluye como un azucarillo en un vaso de agua caliente.
Sólo en la recta final del concierto, cuando el chaparrón de “Storm” le empapa, Mehnai se convierte en la auténtica protagonista de la noche, cautivándonos con los matices y la fuerza de su voz.
Ser una recien llegada al mundo de la música y subirse a un escenario con unos músicos de este nivel supone un privilegio y una responsabilidad pero lo cierto es que si yo esta noche me he decidido a desplazarme hasta el Black Bird ha sido porque hace unos meses, en la Plaza Porticada, Carmen Bartolomé me sedujo con su poderoso torrente de voz multicolor.
Ella tiene que liderar este proyecto y convertirse en el “capo” sobre el escenario, sin esconderse tras la imponente presencia de un músico de la categoría de Fernando Macaya.
Su voz vale mucho pero tiene que creérselo para seguir creciendo.