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jueves, 31 de julio de 2014

JUEGO DE TRONOS (XX): si los salvajes cruzan el muro arrasarán con todo

Mogro, 26 de junio de 2.014

Después de ser capturado por los salvajes John 'Nieve' fue trasladado al campamento de Mance Rayder. 


Su indumentaria le delataba y los niños se burlaban de él. Ygritte le llevó ante el líder de los salvajes para que esté le interrogase y él se arrodilló ante el rey más allá del muro haciéndole creer que quería convertirse en uno de ellos.



Era hora de comprobar si John seguía siendo un cuervo...
Ryder le envió junto a Ygritte y veinte de sus hombres al Castillo Negro: debían escalar el muro y atacar de noche, cuando él les diese la señal.

John había pronunciado unos votos pero Ygritte pretendía que los incumpliese, le viese completamente desnuda y le poseyse: era difícil resistirse...



Ella sabía que él nunca dejó de ser un cuervo. Él la quería, pero debía volver a casa y advertir a sus hermanos.
Que ella le disparase una flecha a ocho dedos de su corazón para dejarle marchar no significaba que no le odiase...





Había regresado al Castillo Negro después de haber atravesado con su espada a un hermano de la Guardia de la Noche pero si lo hizo fue porque Mediamano pensaba que el único modo de detener a Mance Ryder era infiltrar un hombre en su ejército.
Habla como un salvaje porque comió y vivió con ellos durante un tiempo en el que llegó a romper sus votos para acostarse con una de ellos. La ley dicta que debe morir pero mientras él es juzgado el rey más allá del muro marcha hacia ellos con un ejército de cien mil hombres.

Ya hay un grupo de salvajes al sur del Muro y sus ordenes son atacar el Castillo Negro mientras Mance lo hace desde el norte. Él viajaba con ellos pero escapó para advertir a sus hermanos: la señal para el ataque será una gran hoguera que se convertirá en el mayor fuego que el Norte haya visto nunca. Si los salvajes atraviesan el Muro lo arrasarán todo a lo largo de mil leguas hasta toparse con un ejército que les detenga

La noche ardió y una horda de salvajes se abalanzó sobre el muro mientras un puñado de ellos atacaba la puerta sur de la fortaleza. Ingrid mató a muchos cuervos: el odio guiaba sus flechas pero cuando tuvo a John frente a ella se quedó paralizada y no pudo disparar. Murió, entre sus brazos...



La Guardia de la Noche, liderada por John, consiguió contener el ataque pero él sabía que limitarse a reforzar el Castillo Negro y defender el Muro no sería la solución.


No podrían aguantar muchos ataques más así que, al día siguiente, cruzó al otro lado del Muro para enfrentarse con Mance cara a cara...

jueves, 1 de mayo de 2014

DOWNTON ABBEY (temporada 1): el hundimiento del Titanic

Mogro, 30 de abril de 2.013


Hace una semanas los peques se quedaron a dormir en casa. Me tocó sofá: era tarde y no conseguía dormir. Encendí la televisión justo cuando en alguno de los canales afines a Antena 3 empezaba el primer capítulo de una serie que no conocía. La cabecera me me cautivó...
Anoté el título y apagué el televisor. Desde el primer momento supe que quería verla pero la opinión de Mary terminó de convencerme...
Este puede ser un buen momento para ver las tres primeras temporadas de Downton Abbey, una serie inglesa estrenada en 2.010 creada por Julian Fellowes, con una fotografía y una banda sonora magníficas, en la que destaca la magistral interpretación de Maggie Smith, y que nos permitirá asistir a una serie de acontecimientos históricos que originaron la completa transformación de un modo de vida del que aún quedan algunos vestigios.  


Amanece. Despuntan las primeras horas del día...
Un tren recorre la campiña inglesa. Su imagen se refleja sobre las aguas de un tranquilo río y el vapor de su locomotora se mezcla con la niebla de la mañana. Sentado en uno de los vagones un hombre contempla como a su lado desfilan los postes que sostienen el hilo por el que viajan los pitidos de un telegrama urgente que ha de entregarse en una fabulosa mansión de Yorkshire: ¡¡¡Dowton Abbey!!!


Abril de 1.912. Son las seis de la mañana. El servicio se pone en movimiento: abren cortinas, encienden chimeneas, planchan los periódicos e intentan desayunar antes de que los señores empiecen a levantarse. Entonces los timbres comenzarán a sonar y no habrá un segundo de reposo: tendrán que servirles sus desayunos, llevarles la prensa, ayudarles a vestirse...
La cámara se desliza tras ellos para presentarnos los rincones de una fastuosa mansión que habrá de convertirse en una protagonista más de la serie.

Su propietario es Robert Crawley (Hugh Bonneville), Conde de Grantham. El telegrama era para él: ¡el Titanic se ha hundido! Su primo James y su hijo Patrick iban a bordo. Ambos han muerto.



Robert está felizmente casado con Cora (Elizabeth McGobern), una rica heredera norteamericana cuya fortuna fue incorporada al patrimonio de Downton Abbey. Tienen tres hijas: Mary (Michelle Dockery), Edtih (Laura Carmichael), y Sybil (Jessica Brown-Findlay), pero ningún hijo varón.
Las mujeres no pueden heredar el título y la propiedad está vinculada a éste. Lady Mary estaba prometida con su primo Patrick, su legítimo heredero, pero ahora que el joven ha muerto, ¿qué pasará con Downton Abbey?

Si Robert hubiese hecho su propia fortuna y comprado Downton Abbey todo sería para Mary, aún cuando perdiese el título, pero no fue así. Su patrimonio es fruto del esfuerzo de otros que trabajaron duro para construir un gran linaje y él no puede destruir su obra o empobrecer su dinastía.

El nuevo heredero es Matthew Crawley (Dan Stevens), un abogado de clase media especializado en derecho empresarial asentado en Manchester. Su padre era médico, está soltero y vive con su madre, la prima Isobel (Penelope Wilton).
Es primo tercero de Robert por parte de su bisabuelo: un completo desconocido que cuando él muera tendrá derecho a quedarse con todas sus propiedades y capitales, incluida la mayor parte de la fortuna de su esposa, excepto una pequeña cantidad dispuesta para sus hijas y su viuda.


Matthew viaja con su madre a Downton Abbey para conocer la que algún día habrá de convertirse en su propiedad. Donde Robert ve el trabajo de toda una vida él sólo ve un millón de ladrillos que pueden desmoronarse, millas de canaletas y tuberías que pueden estar atascadas o tener fugas, y un montón de piedras que se agrietaran cuando lleguen las heladas. Todavía no ama el lugar, pero llegará a hacerlo.
Es un hombre que se vio obligado a aceptar algo que nunca quisó o planeó poseer pero pronto deseará que Downton Abbey forme parte de su futuro.

Aunque nunca se hayan llevado muy bien, desde el primer momento la Condesa viuda de Grantham (Maggie Smith) y Cora supieron que Matthew y Mary no estaban destinados a ser buenos amigos. Él no sabe cazar y apenas es capaz de sostener un cubierto como un caballero pero si ambos se casasen todos sus problemas estarían resueltos: ella se aseguraría una posición y garantizaría su futuro...


Matthew y Mary no empezaron con buen pie pero se sintieron atraídos el uno por el otro desde el primer momento. Desde entonces han pasado ya dos años: cuando él se ríe y flirtea con ella lo hace porque desea pasar su vida con a su lado. Le ha propuesto matrimonio pero ella necesita pensárselo antes de darle una respuesta porque, aunque le ama casi desde que le conoció, esconde secretos que debería confesarle antes de aceptar su proposición.


El repentino embarazo de Cora hace peligrar el futuro del legítimo heredero de Downton Abbey que interpreta las dudas de Mary como un signo inequívoco de que lo único que le interesa es su privilegiada posición.
Cuando Mary quiso hablar con él fue demasiado tarde: Cora había perdido al niño que esperaba y él ya no podía estar seguro de sus sentimientos. Lo cierto es que se hubiese ido de Downton Abbey aunque no hubiese estallado la guerra y él no hubiese sido llamado a filas...

miércoles, 20 de noviembre de 2013

JUEGO DE TRONOS (V): la suya es una guerra que no terminará nunca

Mogro, 30 de marzo de 2.013


Se levantan vientos fríos y los muertos se levantan con ellos. En el norte, el lord comandante Mormont (James Cosmo) se adentra más allá del muro siguiendo los pasos de algunos exploradores desaparecidos.


Todas las aldeas de los salvajes han sido abandonadas menos la de Craster, un aliado dudoso asentado más allá del muro. Les guste o no la Guardia de la Noche necesita a hombres como éste: en muchas ocasiones hombres como él son la diferencia entre la vida y la muerte para sus exploradores.


Él les confirma que los salvajes se están desplazando hacia el norte para reunirse con Mance Rayder, un renegado Guardián de la Noche al que han proclamado Rey Más Allá del Muro que está reuniendo un ejército con el que marchar hacia el sur. Les enseñará su modo de hacer las cosas y estarán más organizados y disciplinados que nunca. Los hombres de negro deberán ir con sigilo, matar a Mance y dispersarlos a los cuatro vientos antes de que marchen sobre el muro.


Cuatro exploradores y Jon Nieve (Kit Harington) van a por él mientras el comandante Mormont espera agazapado. Caminan sobre la nieve junto a un río helado. Los salvajes que buscan tienen sus propias reglas. Duermen de día y cazan de noche pero saben por donde ir y por donde no ir; ellos no pueden hacer lo mismo.

La suya es una guerra que no terminará nunca: se enfrentan al norte y el norte no se irá a ningún lado. Deben luchar hasta que su corazón deje de latir pero Ygritte (Rose Leslie), una hermosa y valiente salvaje de piel blanca, ojos claros y melena pelirroja, se cruza en su camino desbaratando la conciencia del joven bastardo.


Jon debería de haberla matado cuando tuvo ocasión pero no fue capaz de hacerlo. La joven supo revolverse y se escapó arrastrándole a una emboscada. Sus compañeros murieron por su culpa y él fue capturado pero procurará que su muerte no haya resultado inútil.



Un cuervo infiltrado entre los salvajes de Mance Ryder valdrá más que toda la Guardia de la Noche junta cuando sus huestes avancen sobre el Muro...