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jueves, 9 de agosto de 2018

LA DEUDA: la verdad es un lujo, hay otras cosas que tienen prioridad...

Santander, 5 de agosto de 2.018


En 2.011 se estrenó en los cines “La deuda”, la adaptación de una película homónima de origen israelí dirigida por John Madden y protagonizada por Helen Mirren, Tom Wilkinson, Ciarán Hinds y Jessica Chastain. El pasado y el presente caminan de la mano. La verdad siempre vuelve…



Stefan Gold (Marton Csokas / Tom Wilkinson), David Peretz (Sam Worthington / Ciarán Hinds) y Rachel Singer (Jessica Chastain / Helen Mirren) eran miembros del Mosad. Los tres osaron revivir la mayor pesadilla de Israel -su mayor sufrimiento-, y con el mero hecho hacerlo, ayudaron a vencerlo. Tuvieron el valor de enfrentarse a un mal inconcebible, a un hombre cuyos sádicos experimentos habían matado y desfigurado a miles de personas: el doctor Dieter Vogel, el Cirujano de Birkenau (Jesper Christensen). Su misión era capturarlo y trasladarlo a Israel para que lo juzgaran, pero la misión terminó en las calles del Berlín oriental…


La tarde del 31 de diciembre de 1.965 empezó a llover con más intensidad. Habían estado tan aislados del mundo exterior que Rachel Singer no recordó que era Nochevieja hasta que se asomó por la ventana. Los fuegos artificiales adornaban el cielo y todo Berlín estaba de fiesta…
Las cosas no salieron como estaban previstas. Lo capturaron, pero no pudieron sacarlo de la ciudad. Debían mantenerlo con vida y evacuarlo para que fuera juzgado. Así mostrarían al mundo entero todas las atrocidades que había cometido. Esa era su misión, pero no pudo ser… El cirujano nazi intentó escapar y Rachel le disparó. Murió y se deshicieron de su cuerpo. Elimaron cualquier rastro del Cirujano de Birkenau, o al menos eso es lo que contaron…


Nadie tenía por qué saber lo que de verdad sucedió. En cualquier caso, Dieter Voguel se pudriría en alguna selva remota y se pasaría el resto de sus días esperando una bala que acabara con su vida. Lo importante es la justicia, y aparentemente se habría hecho justicia….

No debemos olvidar lo jóvenes que eran. Stefan era el jefe de unidad más joven del Mosad, David cumplió veintinueve años durante la misión y Rachel tenía solo veinticinco años cuando cruzó el control para entrar en el Berlín oriental.


Jugaron con fuego y se quemaron. Prometieron no contar a nadie lo que realmente pasó, pero treinta años después, un viejo loco ingresado en un psiquiátrico de Ucrania afirma que es Dieter Voguel, el Cirujano de Birkenau. Un periodista quiere entrevistarlo. Si se pudiera volver atrás ene l tiempo, pero no se pude: si no quieren que la verdad salga a la luz, deben eliminarlo…

jueves, 21 de abril de 2016

JUEGO DE TRONOS (XXVI): ¡mata al muchacho que llevas dentro!

Mogro, 20 de julio de 2.015

Éste es un buen momento para atacar a los Lannister pero Stannis carece de un ejército con el que hacerlo. Tras la muerte de Joffrey viajó a Braavos con la esperanza de que el Banco de Hierro financiase su causa: él es el legítimo rey, un buen comandante que no se limitará a prometer devolver el dinero que le presten...
Con el dinero obtenido compró unas tropas y viajó al norte. Solo su inesperada aparición impidió que los salvajes aniquilasen a la Guardia de la Noche y ahora Stannis Baratheon pretende que los derrotados le ayuden a tomar Invernalia y recuperar el trono pero el Rey más allá del Muro jamás se arrodillará ante él ni le jurará lealtad: ¡no alistará a sus hombres en las filas de un ejército extranjero!



Mance Ryder estaba condenado a morir pero el joven Jon le ayudó a hacerlo con dignidad...
Después, el valor demostrado durante la pelea con los salvajes hizo que sus compañeros le nombrasen Lord Comandante. Melisandre trató de seducirle pero él la rechazó pues aún ama a otra mujer. Invernalia fue su hogar una vez pero el Castillo Negro es su hogar ahora y la Guardia de la Noche no toma partido en las guerras de los Siete Reinos. Pretende que sus hombres cumplan su juramento y se comporten como un escudo que proteja todos los reinos de Poniente pero para ello deberá actuar como un hombre y tomar decisiones difíciles. No tiene mucho tiempo: los Caminantes Blancos se acercan y no pueden enfrentarse a ellos sólos...

Los hombres que Mance Ryder lideró pertenecen a esos reinos: nacieron en el lado equivocado del muro pero no son monstruos. Él dedicó gran parte de su vida a convencer a noventa clanes salvajes de que debían unirse por primera vez en la historia porque sabía que ninguno sobreviviría al invierno si permanecía al norte del muro.
Jon dejará libres a aquellos que fueron hechos prisioneros y reunirá a los que escaparon; abrirá las puertas y les dejará pasar para que se asienten al sur del Muro, en pueblos abandonados junto a tierras que nadie trabaja. No pretende que los salvajes se arrodillen ante nadie. El invierno se acerca: sólo tendrán que luchar junto a los hombres de negro cuando llegue el momento. Si no aprenden a vivir con ellos se sumaran al ejército de muertos vivientes que les amenaza y nada puede ser peor que eso...


jueves, 14 de abril de 2016

ROMA (temporada 1): alea jacta est

Santander, 5 de abril de 2.016

En 2.005 las cadenas de televisión BBC, HBO y RAI coprodujeron una serie de ficción de gran calidad que narra de un modo muy acertado los últimos años de la República de Roma


La vida novelada de dos personajes históricos irrelevantes cuyos nombres aparecen mencionados en los "Comentarios sobre la guerra de Las Galias" de Julio César -el primer centurión Lucio Voreno (Kevin McKidd) y el legionario Tito Pullo (Ray Stevenson)-, sirve para conducir nuestros pasos por el pestilente entramado de conjuras y traiciones que se teje en torno a la nobleza romana.


Cuatrocientos años después de que el último rey fuera expulsado de la ciudad, la República de Roma gobierna sobre muchas naciones, pero no puede gobernarse a si misma. La ciudad está constantemente sumida en conflictos entre el pueblo y la nobleza. El poder es compartido y el orden lo mantienen dos soldados: los viejos amigos Cneo Pompeyo el Grande y Cayo Julio César. Hasta hace poco todo el mundo reconocía que Pompeyo era un gran hombre pero durante los últimos ocho años, mientras él mantenía la paz en Roma, César ha librado una guerra de conquista en La Galia que le ha hecho más rico y popular. El equilibrio de poder está cambiando y la nobleza empieza a tener miedo, pues, a pesar de ser de noble nacimiento, César está al lado del pueblo, Un hombre como él, un aristócrata con soldados, dinero y el amor del pueblo, puede llegar a ser rey...

Año 52 a. C.: el jefe de los galos se ha rendido ante Cayo Julio César (Ciarán Hinds). La guerra ha acabado...


Porcio Catón (Karl Johnson) y sus partidarios niegan a Cayo el honor de celebrar un triunfo y le acusan de haberse hecho inmensamente rico merced a la sangre derramada en la Galia para comprarse una corona, destruir la República y goberner Roma como un maldito tirano. Pretenden que el Senado le cese como gobernador, disuelva sus legiones y le obligue a regresar a Roma para enfrentarse a los cargos de guerra ilegal, robo, soborno y traición. Hasta ahora su viejo amigo Cneo Pompeyo (Kenneth Cranham) -proconsul de Roma-, haciendo uso de su derecho a veto, siempre había voicoteado las mociones presentadas contra él, pero las cosas están cambiando: siente que su amigo le ha arrebatado el cariño del pueblo y la batalla entre ambos parece inevitable...


Cuando uno se enfrenta a un lobo hambriento no es muy inteligente provocar a la bestia pero tampoco lo es imaginar que el peligroso animal sea un amigo y ofrecerle la mano.

Dos años después César se dirige a Roma con la décimotercera legión. Ha propuesto al arrogante y provocador Marco Antonio (James Purefoy) como tribuno de la plebe -un cargo sagrado con derecho de veto en el Senado-, y pretende que los nobles, cuando finalice su mandato como gobernador de La Galia, le concedan el mando de la legión de al menos una provincia -Iliria a ser posible-, de manera que sus adversarios políticos no puedan arrastrarlo ante los tribunales. Los partidarios de Catón, por contra, insisten en que ha de renunciar a su cargo, licenciar a sus legiones y regresar a Roma para ser juzgado o le declararán traidor y enemigo público del Senado.
Durante una sesión un tanto irregular, la moción propuesta en el Senado por Metelo Escipión es aceptada, ignorando el derecho a veto del tribuno de la plebe...
Julio Cayo César había sido declarado traidor; sólo le quedaban dos opciones: obedecer la ley, rendir sus armas al Senado y ver como la República caía en la tiranía y el caos o regresar a Roma con la espada en la mano y echar a esos maniacos hasta la Roca Tarpeya.
La suerte estaba echada: el 12 de enero del año 49 a. C. César y los hombres de la decimotercera legión cruzaron el Rubicón. ¡La guerra estaba servida!


Catón representaba los derechos de la nobleza y defendía la divinidad de la República mientras el pueblo romano sufría: los esclavos hacían todo el trabajo, los nobles se quedaban las tierras y las calles se llenaban de pobres hambrientos. César estaba a las puertas de la ciudad: ¡las cosas tenían que cambiar!
Mientras trata de reunir a sus legiones, Pompeyo inicia una retirada táctica y obligando a todos los nobles y patricios a hacer lo mismo si no quieren ser considerados enemigos de la República: había perdido Roma sin desenvainar una espada pero su posición era engañosamente débil...


He vuelto a Roma con la sola intención de reclamar mis derechos morales y legales. No tengo deseo de ningún poder ilegal. No consideraré enemigo a ningún hombre que no se declare él como tal y áún así, las propiedades de esos enemigos no serán expropiadas y su persona seguirá siendo inviolable siempre y cuando su oposición sea pacífica. Y lo que es más, a cualquier hombre que se haya levantado en armas contra mí y ahora lo lamente le ofreceré la amnistía total. Sin embargo, aquellos que continúen utilizando la violencia para oponerse a mis derechos legales recibirán aquello que esperan infligir.
Bajo los auspicios de Júpiter Capitolino, estas son las palabras de Cayo Julio César.

Los augurios habían sido buenos: los Dioses favorecían a César y el pueblo lo sabía...
Sus tropas marchan tras Pompeyo, persiguiéndole de un extremo a otro de Grecia, pero su enemigo evita entrar en combate mientras poco a poco recupera sus legiones del este. Sus hombres están cansados y pronto tendrán que luchar. Las tropas de Marco Antonio, que habían permanecido en Roma para garantizar la paz, zarpan para reunirse con las suyas pero muchas de sus naves se pierden en el mar... Pompeyo, seguro de su victoria, prepara el ataque final. César está acorralado. Sus enemigos le superan en número: vencer o morir, no hay otra opción...


Sorprendentemente, la batalla de Farsalia (48 a. C.) supuso el aniquilamiento de las tropas pompeyanas. Su general hubo de buscar refugio en Egipto, donde creía que estaría a salvo, pero aquellos a quienes él consideraba amigos no tuvieron reparos en traicionarle y cortarle la cabeza para entregársela a César, que había seguido sus pasos.

Marco Antonio regresó a Roma y anunció la muerte de Pompeyo pero César permaneció en Egipto para tratar de resolver los problemas políticos que asolaban a sus vasallos...
El apoyo de las legiones romanas había sido fundamental para que Ptolomeo XII pudiese recuperar el trono que su hija Berenice IV le había arrebatado (año 55 a. C.). Éste dispuso que, tras su muerte (año 51 a. C.), el trono pasase a manos de sus hijos Ptolomeo XIII y Cleopatra VII. El nuevo faraón, muy joven y manipulable, dejándose influenciar por sus pérfidos consejeros, derrocó a su hermana obligándola a exiliarse a Siria (año 48 a. C.) desde donde ella pretendía recuperar el poder. La disputa entre los dos hermanos debía finalizar. Roma deseaba que en Egipto reinase la paz: sus naves cargadas de grano debían seguir surcando el Mediterráneo...

Los esbirros de Ptolomeo planeaban asesinar a Cleopatra (Lyndsey Marshal) pero los hombres de César lo impidieron. Él pretendía convertirla en una reina fácil de manipular pero ella le sedujo y juntos derrotaron a las tropas de Ptolomeo convirtiéndose así en dueños de todo Egipto.


César regresó a Roma (año 46 a. C.) y demostró ser tan sabio y compasivo en la victoria como implacable en el campo de batalla. Muchos de los miembros del recompuesto Senado habían luchado contra él y deseado su muerte, pero él no les guardaba rencor ni buscaba venganza. Tan sólo deseaba construir una nueva Roma que ofreciese justicia, paz y tierra a todos sus ciudadanos, y no sólo a un puñado de privilegiados. 
En la víspera de su más gloriosa victoria, Cicerón (David Bamber) propuso al Senado que Cayo Julio César fuese nombrado emperador y se le otorgase el poder absoluto sobre Roma durante un periodo de diez años. El joven Bruto (Tobias Menzies) ansiaba el final de las contiendas civiles y defendió elocuentemente la proposición de su colega. Su moción fue aprobada por unanimidad y la paz fue sellada con el beneplácito de todos.
César celebró su triunfo: cinco días de festejos y juegos durante los que fue ejecutado Vercingétorix -cabecilla de los galos- como agradecimiento al pueblo de Roma por la confianza y el apoyo que le había brindado. Un gran desfile que marcaría el comienzo de una nueva era para la ciudad...




Roma había caído en manos de un tirano, despertando la ira de muchos. Un puñado de partidarios del desaparecido Catón planeban una traición pero el pueblo no aceptaría la muerte del dictador salvo que Bruto empuñase el cuchillo. Él cumplirá con su deber: asesinará a César en el Senado y con sus propias manos  (año 44 a. C.)... 

jueves, 31 de julio de 2014

JUEGO DE TRONOS (XX): si los salvajes cruzan el muro arrasarán con todo

Mogro, 26 de junio de 2.014

Después de ser capturado por los salvajes John 'Nieve' fue trasladado al campamento de Mance Rayder. 


Su indumentaria le delataba y los niños se burlaban de él. Ygritte le llevó ante el líder de los salvajes para que esté le interrogase y él se arrodilló ante el rey más allá del muro haciéndole creer que quería convertirse en uno de ellos.



Era hora de comprobar si John seguía siendo un cuervo...
Ryder le envió junto a Ygritte y veinte de sus hombres al Castillo Negro: debían escalar el muro y atacar de noche, cuando él les diese la señal.

John había pronunciado unos votos pero Ygritte pretendía que los incumpliese, le viese completamente desnuda y le poseyse: era difícil resistirse...



Ella sabía que él nunca dejó de ser un cuervo. Él la quería, pero debía volver a casa y advertir a sus hermanos.
Que ella le disparase una flecha a ocho dedos de su corazón para dejarle marchar no significaba que no le odiase...





Había regresado al Castillo Negro después de haber atravesado con su espada a un hermano de la Guardia de la Noche pero si lo hizo fue porque Mediamano pensaba que el único modo de detener a Mance Ryder era infiltrar un hombre en su ejército.
Habla como un salvaje porque comió y vivió con ellos durante un tiempo en el que llegó a romper sus votos para acostarse con una de ellos. La ley dicta que debe morir pero mientras él es juzgado el rey más allá del muro marcha hacia ellos con un ejército de cien mil hombres.

Ya hay un grupo de salvajes al sur del Muro y sus ordenes son atacar el Castillo Negro mientras Mance lo hace desde el norte. Él viajaba con ellos pero escapó para advertir a sus hermanos: la señal para el ataque será una gran hoguera que se convertirá en el mayor fuego que el Norte haya visto nunca. Si los salvajes atraviesan el Muro lo arrasarán todo a lo largo de mil leguas hasta toparse con un ejército que les detenga

La noche ardió y una horda de salvajes se abalanzó sobre el muro mientras un puñado de ellos atacaba la puerta sur de la fortaleza. Ingrid mató a muchos cuervos: el odio guiaba sus flechas pero cuando tuvo a John frente a ella se quedó paralizada y no pudo disparar. Murió, entre sus brazos...



La Guardia de la Noche, liderada por John, consiguió contener el ataque pero él sabía que limitarse a reforzar el Castillo Negro y defender el Muro no sería la solución.


No podrían aguantar muchos ataques más así que, al día siguiente, cruzó al otro lado del Muro para enfrentarse con Mance cara a cara...