Santander, 6 de mayo de 2.012
Me considero un ferviente admirador de Walt Disney y de su legado.
En
mi casa acumulo copias de un buen número de sus películas de animación y una
importante colección de cortometrajes protagonizados por personajes como Mickey
Mouse, el pato Donald, Pluto o Goofy.
Desde
muy pequeñín mi sobrino Dani ha
disfrutado viendo sus dibujos animados, en especial sus “Silly Symphonies”, y
de un modo particular el oscarizado corto “Los tres cerditos” (1.933) que no se cansa de ver una y otra vez.
Hoy el programa de la III edición del ciclo Children Planet organizado
por Escena Miriñaque preveía la visita de la compañía de teatro infantil
afincada en La Coruña Teatro del Andamio para poner en escena su obra titulada “La
verdadera historia de los tres cerditos y el lobo feroz”: espectáculo de actores y objetos que narra la verdadera historia de los
tres cerditos, mejor dicho, de los dos cerditos y su hermana, una cerdita
moderna, inteligente y luchadora. Una visión actual que defiende dos principios fundamentales: la igualdad y la solidaridad.
Imposible
dejar pasar esta oportunidad de ver de cerca con mis sobrinos a los cerditos y
al lobo feroz, máxime cuando el pequeño Adrián lleva casi un mes recordándome
todas las mañanas las ganas que tiene de ir al teatro asegurándome firmemente
que además no va a llorar.
Lo
hemos pasado bien y efectivamente, no hemos llorado, aunque a ratos el lobo nos
haya asustado un poquillo.
Una
bonita función que hemos podido disfrutar en familia aunque sigo sin comprender
la reiterada obsesión de muchos creadores
por revisar cuentos convertidos en clásicos que defienden y promulgan principios
tan fundamentales como la capacidad de sacrificio o el sentido de la
responsabilidad.
Me
parece loable la decisión de enfrentarse desde un escenario a la discriminación
de la mujer, tratando de inculcar en los más pequeños valores como la igualdad,
pero no tanto pretender hacerlo aprovechándose de las fábulas que ya conocemos.
¿Por qué, en vez de revisar los clásicos, no intentamos contar nuestras propias
historias?
Nos
va a costar un poco más pero tendrá mucho más mérito.
Totalmente de acuerdo en la moraleja de tu cuento.
ResponderEliminarMe encanta ver lo que disfrutáis, tanto los peques como los mayores. Tito eres el más grande!!!!