Santander, 12 de agosto de 2.011
Ha
sido la habitual brillantez de los guiones del genio neoyorkino lo que hoy me
han impulsado a ir al teatro y lo cierto es que la historia que me han contado
y el modo de hacerlo no me ha decepcionado.
Allan (Luis Merlo) es un crítico de cine
neurótico e inseguro al que su mujer acaba de abandonar en pleno mes de agosto,
con su psicoanalista de vacaciones. Abatido y pesimista unicamente cuenta con la
compañía del fantasma de Humphrey Bogart
(Javier Martín) al que le gustaría parecerse, mientras Linda (María Barranco),
la mujer de su mejor amigo, trata de buscarle una novia y de convencerle de que
se comporte como él mismo.
Diálogos irónicos e ingeniosos puestos en boca de una
pareja de actores a los que no termino de creerme y entre los que no se
percibe ningún tipo de química.
Mejor
ella que él, el televisivo Luis Merlo sobreactúa en exceso y no consigue ni de
lejos sacar el Allen que Allan lleva dentro.
Una
pena….
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