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jueves, 30 de abril de 2015

SI LA COSA FUNCIONA: dale siempre una oportunidad al azar

Mogro, 19 de junio de 2.011

Después de disfrutar de “Medianoche en París” me propuse darle una oportunidad a alguna de las películas de Woody Allen que había ignorado después de la decepción de “Vicky, Cristina, Barcelona”.
En 2.009 el genial director volvió a rodar en Nueva York y una vez más nos ofreció paseos por una gran ciudad, música de jazz, diálogos con el espectador y reflexiones sobre las relaciones humanas.


 “Si la cosa funciona” está protagonizada por Larry David, un físico sexagenario, inteligente, misántropo, neurótico e hipocondríaco que cree firmemente en el azar y por Evan Rachel Wood, una sureña de ojos azules, rubia, guapa, joven, inocente y sencilla que llega a Nueva York huyendo de una madre alcohólica, supersticiosa y absorbente.
El destino entrelaza sus caminos y pese a la gran diferencia de edad se casan y durante un tiempo son felices.





Las relaciones entre las personas son siempre complejas: dejemos los tópicos a un lado, no establezcamos leyes que marquen nuestro camino y dejemos que el azar nos ayude a ser felices.

Mientras la cosa funcione…

viernes, 5 de septiembre de 2014

MATCH POINT: su suerte pende de un hilo

Mogro, 3 de septiembre de 2.014

La serie de televisión "The Tudors" me ha hecho reencontrarme con Jonathan Rhys Meyers, un actor irlandés de sempiterna mirada fría e inquietante al que conocí en la gran pantalla en 2.005 gracias a "Match Point", película escrita y dirigida por el genial Woody Allen.


Aquél que dijo "más vale tener suerte que talento" conocía la esencia de la vida.
La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas se escapan a nuestro control.
En un partido de tenis hay momentos en los que la pelota golpea el borde de la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia delante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte sigue hacia delante y ganas..., o no lo hace y pierdes.


Chris Wilton (Jonathan Rhys Meyers) era un ambicioso y enigmático profesor de tenis con una amplia experiencia en algunos de los mejores clubes de Europa. Conoció a la hija de uno de los socios del prestigioso club londinense en el que había empezado a trabajar (Emily Mortimer). Se casó con ella y su vida cambio para siempre.


La atractiva y sensual Nola Rice (Scarlett Johansson) se cruzó en su camino. Varios encuentros casuales y un embarazo no deseado podían dar al traste con su futuro pero el no estaba dispuesto a consentirlo...





Jugó duro: pegó fuerte, pero la 'bola' golpeó el borde de la red...


El trabajo de los actores protagonistas es bastante discreto pero la enigmática mirada de Jonathan Rhys Meyers y la sensualidad de Scarlett Johanson son el complemento perfecto para el fantástico guión firmado por Woody Allen, sin ninguna duda lo mejor de la película.

viernes, 29 de noviembre de 2013

MARIDOS Y MUJERES: los corazones no laten con lógica

Santander, 23 de noviembre de 2.013

"Maridos y mujeres" es una película de 1.992 escrita, dirigida y protagonizada por Woody Allen junto a Mia Farrow, Sydney Pollack, Judy Davis, Juliette Lewis y Liam Neeson.


Woody Allen aprovecha su extraordinario sentido del humor para diseccionar la complejidad de las relaciones de pareja...



Pensar en una separación siempre resulta doloroso pero no se puede conservar una relación sólo por miedo. A todos nos asusta quedarnos solos pero para disfrutar del resto de nuestra vida en ocasiones puede ser necesario empezar de nuevo.
Hemos de tener en cuenta que aunque hayamos crecido entre películas y novelas en las que el amor eterno era considerado el súmmum del romanticismo, el amor cada vez más intenso no es más que un mito, como lo es el orgasmo simultáneo. ¡Tarde o temprano todo se convierte en mierda!

Las parejas lo pasan mal -todas tienen problemas-, pero lo que realmente nos hace daño son los sueños irreales. La vida está llena de cambios: si no cambiamos no maduramos, solo nos consumimos. 
Podemos aprender a convivir con las rarezas de nuestra pareja y aceptar los problemas: vivir con ellos y esconderlos bajo la alfombra; reconocer que el amor es algo más que pasión y romanticismo: es compañerismo y un fantástico remedio contra la soledad.
Lo que funciona, funciona... 
Pero podemos también abrir la ventana y dejar que la tormenta nos empape: nuestra ecuación no es de primer grado.

...

No es la primera vez que Woody Allen es trasladado al teatro...
Álex Rigola, con la colaboración del 'Teatro de la Abadía', ha adaptado con gran acierto su fantástico guión llevándolo a los tablaos de la mano de Miranda Gas, Fernando Soto, Luis Bermejo, José Luis Torrijo y las extraordinarias Nuria Mencía y Elisabet Gelabert.


Un retrato crudo y obsceno de las relaciones de pareja en el que la escritura sobrepasa la parte visual, que tiene la habilidad de transmitir sus pensamientos filosóficos al lector/espectador de la forma más directa, y donde el humor sigue siendo el camino más llano para abordar nuestros conflictos más intensos.
Toda la ficción que hemos recibido del mundo del cine y de la literatura, tanto adulta como infantil, que aborda el tema de las relaciones de pareja está enfocada hacia sus momentos culminantes: ese estado maravilloso/estúpido donde no es capaz de centrar sus neuronas. Después la mayoría de los cuentos terminan: "fueron felices y comieron perdices, o anises".
Pero muy pocas historias te cuentan que pasa cuando llevas más de diez años comiendo perdices y, como nos han educado con estas fábulas, seguimos esperando que nuestra relación de pareja ocupe ese punto álgido inicial.
Woody Allen nos recuerda que querer vivir en pareja es algo más profundo; que tenemos que relajarnos y saborearlo sin esperar que sea siempre como en los inicios. Es así de cierto, de triste o de simple. O quizás no...
Alex Rigola






viernes, 19 de julio de 2013

MEDIANOCHE EN PARÍS: cualquier tiempo pasado fue mejor, o no...

Santander, 1 de junio de 2.011


Que Woody Allen es un genio no es algo que yo vaya a descubrir ahora.
El guionista, actor, director, músico y escritor neoyorkino ha alzado la estatuilla de los Oscar en tres ocasiones: mejor guión original en 1.977 (“Annie Hall”) y en 1.986 (“Hannah y sus hermanas”) y mejor director en 1977 (“Annie Hall”).

Sus películas resultan diferentes por sus guiones provistos de diálogos trepidantes e inteligentes, argumentos enrevesados y finales sorprendentes.

A mi me cautivó por primera vez en 2.001 con la divertidísima “La maldición del escorpión de jade” y desde entonces pocos han sido sus estrenos que se me han escapado: “Todo lo demás” (2.003), “Melinda y Melinda” (2.004), “Match point” con una espectacular Scarlett Johansson empapada bajo la lluvia (2.005), “Scoop” (2.006), “El sueño de Casandra” (2.007) y la decepcionante “Vicky, Cristina, Barcelona” (2.008) que le permitió a Penélope Cruz ganar el Oscar a la mejor actriz de reparto.


 

 

 

El paseo por Barcelona que nos propuso en 2.008 me decepcionó mucho y supongo que por eso había dejado pasar los estrenos de sus últimas películas sin interesarme por ellas.
Sin embargo ahora, la posibilidad de viajar a París de la mano del genio ha despertado mi curiosidad.
En “Medianoche en París” Woody Allen confiesa que la obra de ningún músico, pintor o escritor puede competir con la belleza de una gran ciudad, con el encanto de sus rincones y la magia de sus gentes.


La película esta protagonizada por Owen Wilson, un guionista muy reconocido en Hollywood que aspira a escribir una gran novela y que está a punto de casarse con la encantadora Rachel McAdams (“El diario de Noa”, 2.004) cuando se cruza en su camino la cautivadora Marion Cotillard.
Mujeres guapas en las películas de Woody Allen: como casi siempre…


París y la música de jazz son el envoltorio perfecto para una película en la que el neoyorkino reflexiona sobre la idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor; esa falsa nostalgia y añoranza es el único argumento que en ocasiones encontramos para soportar un presente que no es el que deseamos pero al que no nos atrevemos a enfrentarnos.
Tal vez tenga razón…




jueves, 10 de mayo de 2012

TÓCALA OTRA VEZ, SAM: ...o mejor no


Santander, 12 de agosto de 2.011


El veraniego ciclo de teatro Talía ha traído hoy al Casyc una obra escrita por Woody Allen en 1.969: “Tócala otra vez, Sam”.

Ha sido la habitual brillantez de los guiones del genio neoyorkino lo que hoy me han impulsado a ir al teatro y lo cierto es que la historia que me han contado y el modo de hacerlo no me ha decepcionado.

Allan (Luis Merlo) es un crítico de cine neurótico e inseguro al que su mujer acaba de abandonar en pleno mes de agosto, con su psicoanalista de vacaciones. Abatido y pesimista unicamente cuenta con la compañía del fantasma de  Humphrey Bogart (Javier Martín) al que le gustaría parecerse, mientras Linda (María Barranco), la mujer de su mejor amigo, trata de buscarle una novia y de convencerle de que se comporte como él mismo. 

Diálogos irónicos e ingeniosos puestos en boca de una pareja de actores a los que no termino de creerme y entre los que no se percibe ningún tipo de química.

Mejor ella que él, el televisivo Luis Merlo sobreactúa en exceso y no consigue ni de lejos sacar el Allen que Allan lleva dentro.
Una pena….