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martes, 11 de noviembre de 2014

BE MUSIC: repetiré y la próxima vez prometo llegar a tiempo...

Santander, 28 de octubre de 2.014


Compartimos unas cañitas, tomamos unos pinchos y damos un paseín. Se nos hace tarde...
Llegamos al Canela justo cuando los chicos de Be Music interrumpen su concierto para hacer un breve descanso. Aprovechamos el movimiento de gente para coger sitio en una buena mesa. Nunca les hemos visto actuar, pero tenemos ganas de conocerles.


Berta Oceja es la encargada de ponerle voz a un proyecto musical en el que le acompañan Dani Simons (contrabajo), David Herreras (guitarra) y Freddy Simons (percusión). Juntos han versionado un ecléctico ramillete de temas que me ha sabido a poco: fantástica instrumentalización y una voz muy correcta a la que quizás le falte un poco de personalidad.
Repetiré y la próxima vez prometo llegar a tiempo...

viernes, 18 de octubre de 2013

AUTÓMATAS TIERNOS: dime, pequeña, ¿por qué vas a llorar...?

El Astillero, 17 de octubre de 2.013


A la Sala Bretón le gusta compartir su escenario con músicos de la tierruca y en esta ocasión les ha abierto sus puertas a Autómatas Tiernos.
Ellos son Lidia Gil (voz), Paco Gijón (guitarra) y Carlos Expósito (contrabajo) pero hoy su sonido ha crecido con la presencia de David Herreras (guitarra manouche).


Éramos autómatas, máquinas sociales productoras y consumidoras, pero la música y el arte nos convirtieron en algo parecido a los humanos... Desde entonces nos llamamos "Autómatas Tiernos" y hacemos música con cuerpo y alma.


Esta noche han regresado a los escenarios después de un breve parón estival para compartir con nosotros una selección de canciones francesas y clásicos del jazz pintados de otro color. 
Confiesan que el mundo es demasiado amplio y hermoso como para dejarse intimidar por el idioma y tal vez por eso su repertorio está salpicado de versiones en inglés, francés, portugués o italiano que ellos interpretan aportando su particular 'traducción simultánea'.




Los chicos visten de negro. Ella lo hace de blanco y su dulce voz expresa tantas cosas como sus gestos, sus ojos o su eterna sonrisa; transmite ternura, alegría y optimismo.
Su sonido es un soplo de aire fresco y después de escucharles uno sale a la calle con ganas de saborear la vida y dejarse acariciar por ella: "Dime, pequeña, ¿por qué vas a llorar...?".