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viernes, 5 de diciembre de 2014

CHEBÚ - 'FUROR POETICUS': deliciosas pompas de jabón...

Santander, 4 de diciembre de 2.014

"Furor Poeticus" es un pequeño proyecto altruista impulsado por Yenia y Nahúm que se hizo grande gracias a la colaboración desinteresada de mucha gente.



Pasa la luz rozándome la piel
y no sé si se bate en retirada
o hace de mí su más sutil conquista.
("Blanco",
Lorenzo Oliván)

Durante varios meses los chicos de Chebú han profundizado en un puñado de versos que pidieron prestados a seis poetas contemporáneos de la región (Lorenzo Oliván, Mikel Lado Peña, Marcos Díez Manrique, Adela Sainz, Juanjo Galíndez y Marta San Miguel) para musicalizarlos y repartirlos por la red.

"Pequeños vicios"
(Chebú y Mikel Lado Peña)

Esta noche el Casyc-Up se ha convertido en un cálido saloncito en el que hemos podido resguardarnos de la pertinaz lluvia que salpica las calles de Santander.
Lámparas de pie y cómodos sillones repartidos en los dos extremos del escenario: a un lado los poetas, al otro los músicos...


Yenia les ha unido a todos...
Sus compañeros dicen de ella que es bondad, pasión, sonrisa, poema y luz. Su prodigiosa voz ha iluminado esta aventura musical, y se ha convertido en el chispazo que, en la oscuridad más absoluta, nos indica donde están las paredes...


Dices: "el plomo es pura espuma",
y parece que pudieras deshacer un nudo con los labios,
tornar el peso en aire y respirar en él.
("El plomo es pura espuma",
Marcos Díez Manrique)

martes, 28 de febrero de 2012

LUNÁTICA: rock de calidad en versión acústica


Santander, 24 de febrero de 2.012

Hoy toca concierto en el Café Ópera, en la calle Cisneros, cerca de la cuesta de Los Acebedos, un local en el que hace años compartí más de un café.

Todo sigue más o menos igual: mesas y barra de mármol blanco, paredes pintadas de color salmón con zócalo y esquinas de piedra natural decoradas con lámparas, carteles y fotografías y al fondo unas escaleras que conducen a un pequeño cabrete con más mesas en torno a las que reunirse para compartir café, te y conversación.

En un rincón, junto a la puerta, de espaldas a la ventana, está todo preparado para el concierto de  hoy: una batería y tres sillas con tres pies de micro. Sólo faltan los músicos.

Conocí a Lunática hace sólo unos meses, en el concierto que ofrecieron en La Cambolita, en Gajano.
Aquella noche nos brindaron una descarga de adrenalina de tal calibre que hoy me resulta difícil imaginar cómo será un concierto acústico de estos chicos.
Temo que colocarles bridas a unos potros desbocados como éstos pueda echar por tierra toda su música.
Nada más lejos de la realidad.


El concierto empieza.
Rápidamente percibo que estoy ante una gran noche de rock en la que a Jesús Mier, Nahúm Cobo y Héctor Gárate les va a costar permanecer sentados en sus sillas y aunque nos recuerdan que hace mucho tiempo que no ofrecen un concierto acústico lo cierto es que cuesta creerles.

Una tras otra, acompañados por un público fiel que ha llenado el café, van intercalando temas de sus primeros discos y de su último trabajo publicado, "99 %" (2.009), con alguna canción nueva preparada ya para ser incluida en el disco con el que andan coqueteando.
Todas suenan bien. Se percibe mucho trabajo detrás de ellas; tienen el sabor y el empaque que dan las horas compartidas en el local de ensayo.

Cerca del final nos regalan una contundente versión de los Pixies ("Hey") y poco después se despiden dejándonos con ganas de más.

Tener que elegir entre el desenfreno de sus conciertos eléctricos y la calidad de sus acústicos sería un problema.
Por suerte yo no voy a tener que hacerlo porque a partir de ahora pienso disfrutar de sus dos formatos.



domingo, 13 de noviembre de 2011

RUIDOBLANCO: estos chicos darán que hablar...


Santander, 11 de noviembre de 2.011

Intensa jornada de viernes: movidas en el “curro”, bronca de última hora, subidón de adrenalina y después, cervecitas y charla con amigos para desahogar un poquito...

Todavía hay quién dice que en Santander no se puede escuchar música en directo; a mí está noche las posibilidades me desbordaban.
“El niño de la hipoteca” en el BNS y “Belgrado” en el Black Bird fueron las primeras opciones descartadas.
“Airwaves”, herederos de “Alanis in chains”, tocaba en La Finca pero no ha quedado más remedio que confiar en que no nos falten más oportunidades para conocerles y dejarlo para otra ocasión porque finalmente nos hemos decantado por “Ruidoblanco”, que tocaba en el Opium.

“Ruidoblanco” es una joven banda catalana que ha venido a presentar su primer disco, “Midiendo el tiempo con canciones”, que acaba de salir al mercado y en el que han contado con la colaboración de Iván Ferreiro.

Contabamos además con el aliciente de conocer el directo de “Momo”, una joven banda de la tierruca que iba a ejercer de telonera.
Sin embargo el comienzo del concierto se ha retrasado. Cuando hemos llegado al local aún estaban con la prueba de sonido y parecía que aquello iba para largo.

Sobre la marcha hemos decidido probar suerte en el Zeppelin, donde esta noche se ha puesto en marcha un proyecto que parece muy interesante.
“Hot jam”, banda residente formada por Nahúm Cobo y Paolo Latrónica, se subirá al escenario cada viernes para interpretar clásicos del rock junto a artistas vinculados a los escenarios de nuestra región que quieran acompañarles.
En esta ocasión lo ha hecho Javi Botanz, pero sus estridencias y el egocentrismo del uruguayo no han terminado de convencerme aunque seguro que volverán a cruzarse en mi camino porque no sonaban mal.

Parece que es el momento de regresar al Opium y acertamos.
“Ruidoblanco” está a punto de comenzar su actuación; disponemos del tiempo justo para pedir unas cervezas en la barra antes de que comience el concierto.

Cristina Carreño (voz y teclado) y Salva Codinach (voz, teclado y guitarra) son quienes le ponen cara y voz a la banda pero detrás de ellos hay mucho más: Dani Fernández (guitarra), Chano Sánchez-Gómez (bajo) y Cristian Cuesta (batería).

La acústica del local no ayudaba y era difícil entender lo que decían las letras de sus canciones, desconocidas para mí, pero la banda sonaba poderosa y contundente.
Un directo trabajado y rotundo con canciones que destilan personalidad y que a mí me ha convencido.
Estos chicos darán que hablar…