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jueves, 9 de agosto de 2018

EL INSTANTE MÁS OSCURO: el valor para continuar es lo que cuenta...

Santander, 4 de agosto de 2.018


El año pasado Gary Oldman se puso a las órdenes de Joe Wright para convertirse en Winston Churchill y rodar “El instante más oscuro”, un drama histórico con el que obtuvo el Oscar al mejor actor en el que comparte protagonismo con Kristin Scott Thomas, Lily James.


La película recrea un momento crucial de la Segunda Guerra Mundial, cuando, con los nazis a punto de invadir Gran Bretaña, Churchill ha de decidir si intenta firmar un tratado de paz con Alemania o permanece fiel a sus ideales y lucha por la liberación de Europa…

Joe Wright, director de títulos como “Orgullo y prejuicio” (2.005) o “Expiación” (2.007), afirma: “Churchill ha sido puesto en un pedestal. Quería bajarle de ahí, examinarle cara a cara y conocer al hombre, con sus virtudes y con sus defectos, que eran muchos. Hizo varias cosas mal, pero una muy bien: resisterse con Hitler y los nazis…”.

“El éxito no es definitivo. El fracaso no es letal.
Es el valor para continuar lo que cuenta.”
(Winston Churchill)

Nueve de mayo de 1940: las tropas de Hitler han invadido Checoslovaquia, Polonia, Dinamarca y Noruega, y tres millones de soldados alemanes están apostados en la frontera belga, listos para conquistar el resto de Europa. En Gran Bretaña, el parlamento ha perdido la fe en su líder, Neville Chambarlain, impulsor de una política apaciguadora con la que pretendía contemporizar el afán expansionista de Hitler y Mussolini, cediendo a la mayor parte de sus exigencias con el fin de evitar un conflicto generalizado, y a quien consideran incapaz de dirigir el país en tiempos de guerra. La búsqueda de un sustituto ya ha comenzado…

Winston Churchill es el único miembro del partido conservador al que los liberales aceptarán como Primer Ministro. Es un hombre tosco, sarcástico, autoritario y rudo; un gran orador cuyo historial constituye una interminable lista de fracasos -los veinticinco mil muertos de la batalla de Gallipolli, la decisión de devolver la libra esterlina al patrón oro, su resistencia a la abdicación del rey Eduardo VIII, su oposición a la concesión de una mayor autonomía a las indias orientales…-, pero que fue capaz de prever la amenaza nazi y alertar sobre el peligro de Hitler.
Lo primero que hizo cuando el rey Jorge VI (Ben Mendelshon) le nombró Primer Ministro del Reino Unido, fue constituir un gabinete de guerra formado por cinco miembros que representaban la unidad de la nación. Después de que los líderes de los tres partidos de la oposición accedieran a formar parter de dicho comité y a ocupar altos cargos ejecutivos en la nueva Administración, Churchill invitó a la cámara a declarar su confianza en el nuevo gobierno.



…no debemos olvidar que nos encontramos en un estadio preliminar de una de las más grandes batallas de la historia, y que habrá que hacer muchos preparativos, aquí, en casa. Yo asumo mi tarea con optimismo y esperanza, y le digo a esta cámara lo que le dije a los que se han incorporado a este gobierno: no tengo nada que ofrecer salvo sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor.
Tenemos ante nosotros una dura prueba de la peor naturaleza. Tenemos ante nosotros muchos y largos meses de lucha y sufrimiento.
Ustedes se preguntan cuál es nuestra política. Yo les digo que es hacer la guerra por mar, tierra y aire, utilizando todo nuestro poder y, por supuesto, con toda la fuerza que Dios pueda darnos. Hacer la guerra contra una tiranía monstruosa jamás superada en el oscuro y lamentable catálogo del crimen humano. ¡Esa es nuestra política!
Ustedes se preguntan cuál es nuestro obejtivo. Les voy a responder con una palabra: ¡victoria! Victoria a toda costa. Victoria a pesar de todo el terror. Victoria sin importar lo largo y duro que sea el camino. Porque, si no hay victoria, no es posible la supervivencia.

El nuevo Primer Ministro parece incapaz de pronunciar la palabra paz y de entablar negociaciones con el enemigo. Neville Chamberlain (Ronald Pickup) y Edward Halifax (Stephen Dillane), sus principales adversarios dentro del partido, pretenden apartarle del cargo. Si se niega a negociar la paz con Alemania, ambos están dispuestos a dimitir, lo cual provocaría una moción de censura que el partido no podría consentir.

Bélgica y Holanda están a punto de caer. El noveno ejército francés -unos doscientos mil hombres-, ha capitulado. Los trescientos mil soldados ingleses desplegados en el continente se baten en retirada mientras los tanques alemanes avanzan hacia el oeste por el centro. La ‘luftwaffe’ controla los cielos: la velocidad de los aviones nazis es demoledora. Tan pronto como las naves de la armada inglesa se ponen en movimiento reciben un ataque aéreo debastador. Europa occidental se enfrentará en breve a su hundimiento, pero el Reino Unido alentará a sus viejos amigos para que plateen una resistencia heroica: ¡Francia debe ser salvada!

El terror está a la puerta de los hogares ingleses. Ya habrá tiempo para la verdad…



Me dirijo a ustedes, por primera vez, como Primer Ministro, en un momento solemne para la vida de nuestro país, de nuestro imperio, de nuestros aliados y, sobre todo, para la causa de la libertad. Una batalla tremenda se está librando en Francia y en Flandes. Los alemanes, mediante una notable combinación de bombardeos aéreos y tanques con un pesado blindaje han atravesado las defensas francesas al norte de la línea ‘maginot’ y férreas columnas de sus vehículos blindados están asolando el país entero, que durante uno o dos días no tuvo defensores. Sin embargo, tengo una confianza inquebrantable en el ejército francés y en sus lideres. Solo una parte muy pequeña de ese espléndido ejército se ha visto seriamente comprometida, y solo una parte muy pequeña de Francia ha sido invadida.
Hombro con hombro los pueblos británicos y francés han avanzado para rescatar, no solo a Europa, sino a la humanidad, de la tiranía más miserable y más embrutecedora que jamás haya oscurecido y manchado las páginas de la historia. Pero ahora un vínculo nos une a todos: librar la guerra hasta conseguir la victoria, y no rendirnos jamás a la servidumbre y a la vergüenza. Sea cual sea el coste y el sufrimiento debemos vencer, y vencer es lo que haremos…

Las tropas inglesas se retiran hacia Dunkerque. Las fuerzas alemanas, superiores en todos los aspectos, están a solo ochenta kilómetros de la costa y les empujan hacia el mar. El ejercito profesional inglés al completo está atrapado y no hay forma de evacuarlo: ¡están a su merced!
Italia está dispuesta a mediar entre Alemania y el Reino Unido garantizando en todo momento la independencia y libertad del imperio británico, pero Churchill prefiere sacrificar una pequeña guarnición de cuatro mil hombres situada en Calais, cuarenta kilómetros al oeste de Dunkerque, para desviar la atención de los alemanes, ganar algo de tiempo y llevar a cabo una evacuación marítima de sus tropas.                              


Al brigadier Nicolson, de la 20ª Brigada de Infan-tería, en Calais:
cada hora que ustedes continúan existiendo, es una ayuda inestimable para nuestras fuerzas confinadas en Dunkerque. Reciba usted la mayor de mis admiraciones por su espléndida resistencia. Su evacuación, sin embargo, no se llevará a cabo. Repito: no se llevará a cabo…
 Winston Churchill

Con solo un crucero y seis destructores, y con la ‘luftwaffe’ controlando los cielos, tendrán suerte si rescantan al diez por ciento de sus hombres. Es preciso reunir tantos barcos cíviles como sea posible -cualquier embarcación de más de nueve metros que pueda llegar a Francia puede servir-, y confiar en que una gruesa capa de nubes frustre el ataque de la aviación alemana.

Mientras tanto, los nazis preparan el gran desembarco. La invasión parece inminente, pero Churchill se resiste a intentar alcanzar un acuerdo de paz con Hitler. Sus dudas e imperfecciones son las que le hacen fuerte. Todo el peso del mundo recae sobre sus hombros. Tiene miedo y se siente solo, pero cuenta con el apoyo del rey, pues este es consciente de que su nombramiento atemorizó al dictador fascista. El pueblo no claudica. No quiere ni oir hablar de rendirse.


El 26 de mayo, ochocientas sesenta embarcaciones civiles cruzan el canal de la Mancha para poner en marcha la ‘Operación Dinamo’ y evacuar a las tropas inglesas confinadas en Dunkerque, mientras Churchill se dirige al gabinete ministerial y al parlamento de la nación:

En estos últimos días he llegado a preguntarme si de verdad era parte de mi deber considerar el entablar negociaciones con Hitler, pero luego he hablado con un puñado de ciudadanos buenos, sinceros y valientes que sostenían firmemente que sin duda era ocioso pensar que si intentásemos alcanzar la paz ahora conseguiríamos mejores condiciones que si luchásemos. Los alemanes nos exigirían, en nombre del desarme, nuestras bases navales y mucho más. Nos convertiríamos en un estado esclavo, con un gobierno británico manejado por Hitler como una marioneta, un gobierno creado al capricho de un fascista. Yo me uno a ellos y me hago una pregunta que ahora que les traslado a ustedes: ¿dónde acabaríamos al finalizar todo esto?
Algunos se beneficiarían. Tal vez los poderosos podrían negociar buenas condiciones, protegidos y a salvo en sus baluartes de la campiña, sin tener que ver la esvástica ondeando en la torre del palacio de Buckingham, o en la de Windsor. Así que acudo a ustedes para conocer su opinión en estos momentos y confirmar que, como me han sugerido mis nuevos amigos, se sublevarán y me enviarán al infierno si por un instante contemplara la negociación o la rendición…
Es mi voluntad que, si la larga historia de nuestra isla tiene que tener un punto final, dejemos que lo tenga solo cuando todos y cada uno de nosotros, en el suelo, nos estemos ahogando en nuestra propia sangre hasta morir.
Si mostramos debilidad a la hora de dirigir esta nación, deberían expulsarnos de nuestros cargos inmediatamente. El pueblo está dispuesto a dar la vida y a que sus familias y posesiones queden destruidas antes que claudicar. Me corresponde a mí, en estos próximos días y meses, darle voz y expresar sus sentimientos. Quiero que quede claro: ¡no habrá paz negociada!

Volviendo una vez más a la cuestión de la invasión, he podido observar que nunca ha existido un periodo, en todos estos largos siglos de los que presumimos, en el que, de alguna manera, se haya garantizado a nuestro pueblo la imposibilidad absoluta de una invasión, pero, sin embargo, confío plenamente en que, si todos cumplen con su deber, si no se descuida nada, y si se llevan a cabo los preparativos tan bien como se está haciendo, nos demostraremos a nosotros mismos, una vez más, que podemos defender nuestra isla y hogar, que podemos capear la tormenta de la guerra, que podemos sobrevivir a la amenaza de la tiranía. Si fuera necesario, durante años. Si fuera necesario, solos....
En cualquier caso, eso es lo que vamos a intentar hacer. Esa es la determinación del gobierno de su majestad; de todos sus miembros. Esa es la voluntad del Parlamento y de la nación.
El Imperio Británico y la República Francesa, unidos estrechamente en su causa y en su necesidad, defenderán hasta la muerte su patria, ayudándose mutuamente, como buenos camaradas, hasta el agotamiento de las fuerzas y, a pesar de que grandes extensiones de Europa y muchos viejos e ilustres estados han caído -o pueden caer-, en las afiladas garras de la Gestapo y de todo el odioso aparato del régimen nazi, no vamos a flaquear ni a fallar. Juntos continuaremso hasta el final.
Lucharemos en Francia. Lucharemos en los mares y en los oceános. Lucharemos con creciente confianza y con mayor fuerza en el aire. Defenderemos nuestra isla, no importa cuan alto sea el precio. Lucharemos en las playas. Lucharemos en todos los aeródromos. Lucharemos en los campos y en las calles. Lucharemos en las colinas. ¡No nos rendiremos jamás!
Y si -cosa que no creo ni por un momento-, esta isla, o una buena parte de ella, se viera subyugada y hambrienta, entonces nuestro imperio de ultramar, armado y custodiado por la flota británica, proseguiría con la lucha, hasta que, cuando Dios decida, el Nuevo Mundo, con todo su poderío y su fuerza, de un paso al frente, al rescate y liberación del Viejo.


Casi la totalidad de los trescientos mil soldados de Dunkerque fueron devueltos a casa por la flota civil de Churchill. Chamberlain -víctima del cáncer- murío poco después y Hallifax fue apartado del gabinete de guerra y enviado a Washington.
El 8 de mayo de 1.945, el Reino Unido y sus aliados declararon la victoria. Poco después, Winston Churchill perdió su cargo…

miércoles, 27 de abril de 2016

JUEGO DE TRONOS (XXXI): ¿cuál es nuestro destino?

Mogro, 20 de julio de 2.015

Stannis Baratheon es el mejor comandante militar de todo Poniente. Sus tropas, apostadas en el Castillo Negro, marcharán sobre Desembarco del Rey pero antes tendrán que tomar Invernalia. En cuanto derrote a los Boltón hará que los banderizos de los Stark se unan a su causa y con el soporte del Norte podrá hacerse por fin con el Trono de Hierro.


Pero las murallas de Invernalia han sido reparadas por completo y se han reforzado las puertas. Las tropas de lord Bolton disponen de comida suficiente para seis meses. Les hubiera bastado con esperar a que sus enemigos se congelasen, se muriesen de hambre y se amotinasen, pero Ramsay no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad de mostrar a la gente del Norte como tratan ellos a los invasores del Sur...


Un grupo de veinte buenos hombres le bastó para colarse en el campamento enemigo sin ser visto y quemar sus almacenes de comida, destruir sus armas y dejar un buen festín a los cuervos. 

A veces el mundo le obliga a las personas a elegir su camino pero cuando uno sabe quién es en realidad y es sincero consigo mismo lo único que debe hacer es cumplir con su destino y convertirse en lo que debe ser...
Stannis sabe que sólo él podrá liderar a los vivos contra los muertos: ha de convertirse en rey antes de que empiece la Larga Noche, aunque para ello deba sacrificar a su hija...

La noche es oscura y alberga horrores...

La princesa Shireen fue purificada con el fuego para que el Señor de la Luz le mostrase el camino hacia la victoria pero su sacrificio no sirvió para nada... Muchos mercenarios habían desertado: las tropas de los Bolton les superaban en número y aunque Melisandre había visto sus estandartes ardiendo puede que todo hubiese sido un error. Los hombres de Stannis fueron masacrados y él murió a manos de Brienne de Tarth, que cumplió así su venganza.


jueves, 21 de abril de 2016

JUEGO DE TRONOS (XXVII): ¿hasta dónde puede llegar un bastardo?

Mogro, 20 de julio de 2.015

Después de que Theon ocupara Invernalia Robb Stark ofreció a los Hijos del Hierro el indulto si le entregaban al traidor. Éstos lo hicieron: le entregaron asustado y encapuchado...
Ramsay Nieve (Iwan Rheon) -hijo bastardo de lord Bolton, abanderado de los Stark y señor de Fuerte Terror-, le encerró en una celda y le torturó hasta hacerle confesar que cuando entró en Invernalia los pequeños Bran y Rickon habían huído. Ahora amenaza a Balon Greyjoy -señor de las Islas del Hierro e invasor del norte-, con castigar a su hijo si sus hombres no regresan a sus casas, pero Balon no devolverá las tierras y bastiones que ha conquistado para rescatar a un estúpido que ni siquiera puede garantizar la continuidad de su linaje. Él ha tomado una decisión, pero su hija también...


Asha va a llevarse la nave más veloz de su flota, va a elegir a los cincuenta mejores asesinos de las Islas del Hierro, va a remontar el Río de las Lágrimas hasta arribar a las Aguas Llorosas, va a marchar sobre Fuerte Terror, va a encontrar a su hermano pequeño y le va a llevar de vuelta a casa...
Intentó rescatar a Theon pero no pudo hacerlo porque éste, que se ha convertido en la mascota de Ramsay, ni siquiera la reconoció.



.....

Stannis Baratheon tiene un ejército en el Castillo Negro pero no se quedará allí mucho tiempo. Quiere el Trono de Hierro y el camino hacia Desembarco del Rey pasa por Invernalia: intentará tomar el Norte, pero el Norte es de lord Bolton...
Roose Bolton traicionó a los Stark y sirvió a los Lannister. Tenía un trato con Tywin pero él está muerto y su familia está lidiando sus propios problemas. Si el resto de casas se alzan en su contra no dispondrá de hombres suficientes para defender el Norte. Tal vez casando a Ramsay, al que ha reconocido como su legítimo hijo, con Sansa Stark pueda consolidar su dominio sobre Invernalia...


La última vez que los señores del Nido de Águilas forjaron una alianza con los del Norte derrocaron una de las dinastías más poderosas que el mundo haya conocido. Tal vez por eso lord Baelish, a espaldas de los Lannister, ha arrastrado a Sansa hasta el que siempre fue su hogar para obligarle a casarse con el hijo de lord Bolton...




Theon se ha convertido en una piltrafa humana: asustadizo y siempre al servicio de su amo. Él será quien la acompañe hasta el Bosque de los Dioses. La ceremonia tendrá lugar entre nieve y faroles. Sansa de la casa Stark, una mujer adulta, de alta cuna y noble, suplicará la bendición de los Dioses mientras Ramsay de la casa Boltón, heredero de Fuerte Terror e Invernalia, la reclamará como esposa...



JUEGO DE TRONOS (XXVI): ¡mata al muchacho que llevas dentro!

Mogro, 20 de julio de 2.015

Éste es un buen momento para atacar a los Lannister pero Stannis carece de un ejército con el que hacerlo. Tras la muerte de Joffrey viajó a Braavos con la esperanza de que el Banco de Hierro financiase su causa: él es el legítimo rey, un buen comandante que no se limitará a prometer devolver el dinero que le presten...
Con el dinero obtenido compró unas tropas y viajó al norte. Solo su inesperada aparición impidió que los salvajes aniquilasen a la Guardia de la Noche y ahora Stannis Baratheon pretende que los derrotados le ayuden a tomar Invernalia y recuperar el trono pero el Rey más allá del Muro jamás se arrodillará ante él ni le jurará lealtad: ¡no alistará a sus hombres en las filas de un ejército extranjero!



Mance Ryder estaba condenado a morir pero el joven Jon le ayudó a hacerlo con dignidad...
Después, el valor demostrado durante la pelea con los salvajes hizo que sus compañeros le nombrasen Lord Comandante. Melisandre trató de seducirle pero él la rechazó pues aún ama a otra mujer. Invernalia fue su hogar una vez pero el Castillo Negro es su hogar ahora y la Guardia de la Noche no toma partido en las guerras de los Siete Reinos. Pretende que sus hombres cumplan su juramento y se comporten como un escudo que proteja todos los reinos de Poniente pero para ello deberá actuar como un hombre y tomar decisiones difíciles. No tiene mucho tiempo: los Caminantes Blancos se acercan y no pueden enfrentarse a ellos sólos...

Los hombres que Mance Ryder lideró pertenecen a esos reinos: nacieron en el lado equivocado del muro pero no son monstruos. Él dedicó gran parte de su vida a convencer a noventa clanes salvajes de que debían unirse por primera vez en la historia porque sabía que ninguno sobreviviría al invierno si permanecía al norte del muro.
Jon dejará libres a aquellos que fueron hechos prisioneros y reunirá a los que escaparon; abrirá las puertas y les dejará pasar para que se asienten al sur del Muro, en pueblos abandonados junto a tierras que nadie trabaja. No pretende que los salvajes se arrodillen ante nadie. El invierno se acerca: sólo tendrán que luchar junto a los hombres de negro cuando llegue el momento. Si no aprenden a vivir con ellos se sumaran al ejército de muertos vivientes que les amenaza y nada puede ser peor que eso...


martes, 25 de marzo de 2014

JUEGO DE TRONOS (XIV): hay poder en la sangre de un rey

Mogro, 30 de junio de 2.013

Stannis asesinó a su hermano y arrastró a sus hombres hasta las puertas del infierno en Aguasnegras. Ahora lame sus heridas en Rocadragón pero la Sacerdotisa Roja aún ve su victoria en las llamas y él también.
La guerra acaba de empezar y durará años: miles de soldados morirán bajo sus ordenes, traicionará a los hombres que le sirven, a su familia y todo cuanto ha amado pero merecerá la pena porque él es el Hijo del Fuego: barrerá a todos los pretendientes al Trono de Hierro y será Rey.


Sus enemigos se ríen de él y él les quiere a todos muertos.
Stannis se sentará en el trono de hierro pero antes debe haber sacrificios: el Señor de Luz lo demanda. Su magia requiere la sangre de un rey. Melisandre irá donde los fuegos la llamen...



Cuando Arya y Gendry escaparon de Harrenhal intentaron llegar a Aguas Dulces pero cayeron en manos de una cuadrilla de fugitivos comandados por Thoros de Myr (Paul Kaye).




Thoros debería haber alejado al rey Robert de sus dioses para guiarlo hacia el Señor de Luz pero fracasó. Volvió la espalda a su Señor y se unió a la Hermandad sin Estandartes, un puñado de desertores convertidos en aprendices de Robin Hood: los señores de Poniente pretender quemar la campiña y ellos salvarla.
Cuando ser Gregor Clegane, vasallo de los Lannister, atravesó con una lanza el corazón de su líder, Beric Dondarrion (Richard Dormer), Thoros se postró ante el frío cadáver de su amigo. Pronunció las antiguas palabras y por primera vez en su vida el Señor respondió: sus ojos se abrieron y el supo que su Dios es el único verdadero y que todo hombre debe servirle.



Melisandre ha venido a buscarles: tienen a alguien a quien el Señor necesita...



Gendry ansiaba unirse a la Hermandad pero el vale más de lo que cualquiera de sus miembros valdrá jamás: ellos sólo son soldados en la gran guerra, él hará que se alcen y caigan reyes... Es el bastardo de Robert, de la casa Baratheon, el primero de su nombre, rey de los Ándalos y los Primeros Hombres: hay poder en la sangre de un rey. Juntos regresan a Bastión de Tormentas.
Ambos forman parte de los planes del Señor de Luz. La muerte viene para todos y para todo: una oscuridad que se tragará el amanecer. Juntos pueden pararlo...



Tres sanguijuelas chupan la sangre del chico y arden en el fuego. Joffrey, Balon y Robb morirán...
¿Qué valor tiene la vida de un bastardo comparada con un reino? La vida de Gendry corre peligro: Stannis está dispuesto a sacrificarle.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

JUEGO DE TRONOS (IX): cuesta ponerle la correa a un animal cuando antes se le ha puesto una corona

Mogro, 30 de marzo de 2013

Hace años Tyrion (Peter Dinklage) estuvo casado...
Tenía dieciséis años cuando conoció a Tysha, una joven huérfana hija de un cantero a la que él y su hermano Jaime rescataron cuando iba a ser violada. Ella le hizo olvidar el miedo que le daban las mujeres y sin darse cuenta se encontró metido en su cama. Por la mañana pidió le pidió su mano y se convirtieron en marido y mujer hasta que Tywin Lannister se enteró. Éste obligó a Jaime a confesar que la chica era una puta a la que él había contratado y después se la entregó a sus guardias para que la usasen como lo que era mientras obligaba a Tyrion a mirar.
Entonces era joven y estúpido pero aún sigue siéndolo...
La noche antes de entrar en combate conoció a Shae (Sibel Kekille). Pretendía que ella compartiese su tienda, le escanciase vino y se riese con sus chistes, que masajease sus piernas cansadas de cabalgar, que no se llevase a otro hombre a la cama mientras estuviesen juntos y que follase con él como si fuese su última noche en este mundo. A cambio le ofreció su seguridad, el placer de su espléndida compañía y más oro del que podría gastar aunque viviese mil años.




Ella aceptó y su 'contrato' funcionó. Por eso. cuando su padre le envió a la Fortaleza Roja para servir como Mano del Rey en su nombre mientras luchaba en el frente, ella viajó con él.
Shae se convirtió en su debilidad y ahora nadie debe saberlo. Se pertenecen el uno al otro pero deben tener cuidado...


Tres grandes hombres se sientan en un salón: un rey, un sacerdote y un rico. Frente a ellos se encuentra un mercenario de baja cuna. Cada uno de los hombres quiere que mate a los demás: ¿quién vive?, ¿quién muere?.
Depende del mercenario. Él no tiene corona, ni oro, ni el favor de los dioses, pero tiene una espada: el poder sobre la vida y la muerte. 
Si es el mercenario quien manda, ¿por qué fingir que los reyes tienen todo el poder? El poder reside donde los hombres creen que reside. Es sólo un truco, una sombra en la pared; y un hombre pequeño puede proyectar una sombra muy grande...

Tyrion nunca esperó tener poder real alguno pero es una buena Mano. Jon Arryn y Eddard Stark eran hombres de honor que despreciaban el juego y a quienes lo juegan; él, por el contrario, goza con el juego y lo juega bien... 




Mientras el caprichoso, soberbio, vanidoso y cruel Joffrey maltrata a su pueblo él concierta el matrimonio de Myrcella, su joven hermana, con el hijo menor de Doran Martell, Señor de Lanza del Sol, garantizando así una alianza con la sureña península de Dorne, protege a la joven Sansa convirtiendo a Shell en su nueva doncella y envía a 'Meñique', consejero del rey, a parlamentar con Catelyn Stark...
Jaime Lannister sigue en poder de los Stark. Ellos tenían tres rehenes con los que negociar pero gracias a Cersei y a su inepto hijo a uno le cortaron la cabeza y a otro le dejaron escapar; sólo Sansa permanece en la Fortaleza Roja. Aún es la prometida de Joffrey y finge contar los días que restan para que la lucha acabe y ella pueda jurar su amor al Rey ante los Dioses. Robb nunca liberará al 'Matarreyes' pero su madre puede que sí...



Renly Baratheon (Gethin Anthony) era joven, sensible e inexperto.
El pueblo le quería y todos los hombres de la Tierra de las Tormentas y el Dominio estaban bajo su mando. Su guerra acababa de empezar pero sólo era un juego para él.
Se acostaba con Loras Tyrell (Finn Jones), el 'Caballero de las Flores', pero se casó con su dulce, comprensiva, ambiciosa y hermosa hermana, Margaery (Natalie Dormer). Sus enemigos querían separarlos; engendrar un hijo juntos les hubiese detenido pero no pudo hacerlo.



Tras su muerte todos sus vasallos, salvo los Tyrell, juraron lealtad a Stannis Baratheon (Stephen Dillane) convirtiéndole en un rival temible.

Su flota -más de doscientos barcos-, se dirige a Desembarco del Rey: les superan en número y llegarán a la capital antes que las tropas de Tywin Lannister. Cuando sus fuerzas desembarquen la capital no resistirá y caerá en poder del venado pero huir y rendir el Trono de Hierro no es una opción.
Tyrion sabe que Stannis conoce la ciudad: donde son más fuertes las murallas y que puertas son más débiles. Atacará la puerta del Lodazal. Desembarcará junta a ella pero él le estará esperando...

Cuando las naves de Stannis, comandadas por lord Davos, llegan a la Bahía de Aguasnegras, frente a las murallas de Desembarco del Rey, un sólo barco sale a su encuentro. Se aproxima derramando fuego valyrio tras de él y su deflagración provoca la destrucción de la flota pero no evita que gran parte de sus soldados desembarquen y se dirijan a la Puerta del Lodazal.




Mientras el rey Joffrey se esconde en la Fortaleza Roja, junto a las mujeres y los niños, Tyrion se sitúa al frente de sus hombres:
"Dicen que soy medio hombre: ¿en qué os convierte eso a vosotros?
No luchéis por vuestro rey ni por sus reinos; no luchéis por honor, gloria o riquezas, porque nada conseguiréis. Es vuestra ciudad la que Stannis quiere saquear, vuestra puerta la que quiere forzar. Si logra entrar, serán vuestras casas las que queme, vuestro oro el que robe y vuestras mujeres las que viole.
Son hombres valientes los que llaman a nuestras puertas: ¡vamos a matarles!"

JUEGO DE TRONOS (VIII): la noche es oscura y alberga horrores

Mogro, 30 de marzo de 2.013


Amparándose en el incesto de los Lannister, Stannis Baratheon (Stephen Dillane) reclama para sí por derecho de cuna y sangre el Trono de Hierro de Poniente. 



El día en el que la 'Orgullo del Viento' se hundió frente a los muros de Desembarco del Rey con Steffon Baratheon y Casana Estermont a bordo los dioses no hicieron nada para salvarles la vida.
Aquel día Stannis vio como sus padres morían ahogados sin que los dioses interviniesen y por eso ahora reniega de ellos y dejándose guiar por Melisandre (Carice Von Hauten), la Sacerdotisa Roja, vuelve la vista hacia el Señor de la Luz.


La noche es oscura y alberga horrores.
Después del largo verano,
la oscuridad caerá pesada sobre el mundo,
las estrellas sangrarán,
el frío comienzo del invierno congelará los mares
y los muertos se levantarán en el norte.
La noche es oscura y alberga horrores,
pero el fuego lo abrasa todo.

Su hermano Renly (Gethin Anthony) tiene cien mil hombres cuya lealtad le pertenece por derecho. No puede vencerle en el campo de batalla ni tomar Desembarco del Rey sin los hombres que le robó, pero Melisandre ha visto el camino de la victoria en las llamas.
Si quiere vencer antes debe entregarse al Señor de Luz. Quemó los ídolos y pronunció las palabras sagradas pero ahora debe entregarse totalmente, traicionando a su enferma esposa y engendrando un hijo.


Lord Davos Seaworth (Liam Cunningham), el 'Caballero de la Cebolla', sabe que las antiguas familias le desprecian. Los hijos de los señores no comparten el pan con los hijos de los cangrejeros pero cuando Bastión de Tormentas, la principal fortaleza de la casa Baratheon, se moría de hambre, sitiada por las tropas de Mace Tyrell, mientras Robert y Nedd iban de batalla en batalla, convertidos en héroes, liberando al pueblo del yugo del 'Rey Loco', fue él quien atravesó las líneas enemigas colándose entre ellas con su barco de velas negras cargado de cebollas, patatas y algo de carne salada.


Una buena acción no limpia una mala...
Stannis le recompensó nombrándole caballero y cortándole cuatro dedos de su mano izquierda como castigo por su pasado contrabandista. Ahora él comandará su flota y cuando se siente en el Trono de Hierro él sera la Mano del Rey.

Antes de enfrentarse a Renly en el campo de batalla, Stannis necesita que lord Davos se convierta en contrabandista de nuevo y lleve a Melisandre hasta la costa, junto a Bastión de Tormentas, donde su hermano se prepara para la batalla.



La noche es oscura y alberga horrores...
Las sombras no pueden vivir en la oscuridad, son servidoras de la luz, son hijas del fuego y cuanto más brilla la llama más oscuras son. Ninguna barrera podrá impedirles el paso y la negra silueta nacida del vientre de Melisandre se desliza hasta Renly...