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miércoles, 7 de septiembre de 2016

MINÚSCULE FESTIVAL - BILLY BOOM BAND: todo es posible, y mucho más...

Santander, 4 de septiembre de 2.016

Billy Boom (Marcos Casal) es el líder de una banda delirante que viaja siempre con la música puesta. Nada les gusta más que tocar con los colegas y compartir con ellos un buen escenario: ¡están locos de atar! Saben que nunca deben dejar de soñar, porque todo es posible, y mucho más...


Hoy se han teletransportado hasta el Escenario Santander para convertirse en cabeza de cartel del Minúscule Festival, un festival de música para familias curiosas en el que los niños son bienvenidos...


Cruzamos la puerta y al otro lado un concierto empieza ya: ¡comienza la acción! Estamos dentro, atrapados en un laberinto de canciones repleto de diversión. Saltamos, cantamos y no dejamos de gritar. Bailamos como locos de atar... Soñamos despiertos y no queremos despertar: dibujamos sonrisas porque sabemos que, cantando un poco, todos los problemas se pueden solucionar.




Marcos Casal y sus chicos (Raúl Delgado, Mario de Inocencio, Toni Barceló y Raúl Gómez) nos han regalado una hora de concierto pero el festival va mucho más allá: hay talleres de radio y de composición,  animadores infantiles, pintacaras...

El espacio vallado al aire libre se llena de 'minúsculos' y 'mayúsculas' que saborean las delicias gastronómicas cocinadas en las 'food trucks' estacionadas frente al Escenario pero nosotros salimos al exterior para encontrarnos con una visita inesperada...


Compartimos bocadillos y café antes de regresar al Escenario para descubrir el sonido de los chicos de Aupa Quartet: un cubano, un madrileño, un catalán y un vasco que dan forma a un cuarteto de cuerda clásico que, insipirándose en el jazz, el funk y el son cubano, ha desarrollado un estilo propio.


Contagian su energía al público. Improvisan y se mezclan con nosotros. Hemos llegado tarde y la experiencia me ha sabido a poco pero espero tener ocasión de volver a escucharles pronto...



Hay programados más conciertos pero los peques están cansados y hoy es un día para compartir con ellos, así que nos recogemos. A veces, si lo intentas con muchas ganas, es posible estar en dos sitios a la vez: en Maliaño nos espera el maravilloso mundo del circo...

jueves, 14 de enero de 2016

BILLY BOOM BAND: ¡el rock es cosa de niños!

Santander, 6 de enero de 2.016


¡¡¡¡Llámame Peter si quieres, pero mi nombre es Purón y soy el rey de la charca!!!!


Hace dos años Marcos Casal y Raúl Delgado le pusieron un punto y aparte a diez años de vida de La Sonrisa de Julia que espero que nunca se convierta en un punto y final.
Se bajaron del escenario, pero no estaban dispuestos a dejar de sonreir: ¡ya tenían pensada la manera de seguir pasándolo bien!


Todo puede mejorar cantando: intenta sonreir y el dolor se acabará marchando...

Se reinventaron. Junto a Mario de Inocencio y Toni Barceló se convirtieron en la Billy Boom Band y en un barco de papel se lanzaron a la conquista del espacio llenos de entusiasmo.

¡¡¡¡Que GRANDES!!!!

Todo es posible y mucho más: bailaron con la luna y las estrellas y, convencidos de que el rock no es cosa de niños, en 2.015 les regalaron a éstos un fabuloso disco apto para todos los públicos, demostrando que la banda sonora de la infancia puede ampliarse con propuestas musicalmente ricas, atractivas e inteligentes.


Soy cada vez más viejo. Me miro en el espejo y cada día me veo más serio pero me sigue gustando bailar. No me importa que la gente piense que soy diferente: quiero volver a ser un niño, tener muchos amigos y sentir que la sangre corre por mis venas. ¡Quiero vivir como si todo fuera un juego!


domingo, 16 de marzo de 2014

OBSESSION-A2 FUSSION - MARCOS CASAL: el monte nos ha regalado dos horas...

Somo, 15 de febrero de 2.014

El monte nos ha regalado dos horas: algo tendremos que hacer con ellas... ¡¡¡Nos vamos a Somo!!!

En la tierruca se celebra la segunda edición del Obsession A2 Fussion, un festival que durante todo el fin de semana funde playa y montaña organizando una prueba combinada de surf y snowboard que se completa con un amplio programa de actividades paralelas.


Hoy Somo se ha reconciliado con el mar.
En el aparcamiento situado junto al Surf Cafe se extienden un puñado de carpas y se respira ambiente de fiesta, aunque las nubes se hayan propuesta empañarla.



En la playa algunos valientes cogen olas mientras se organizan exhibiciones paralelas de otro tipo de actividades.



Sobre un pequeño escenario un surfista más nos regala un concierto acústico. Es Marcos Casal y le acompañan su compadre Raúl Delgado (percusión y guitarra) y Toni Barceló (teclado).


Supe del 'bolo' ayer a última hora, cuando ya tenía previsto un paseo por Peña Cabarga, así que no pensaba que fuese a poder pasarme a verles pero el monte nos ha regalado un par de horas y no se me ha ocurrido mejor manera de aprovecharlas que saborear una reconfortante cañita escuchando a estos muchachos.


Las canciones que han sonado han sido las de siempre, aderezadas con alguna versión ("I want to break free", "Roxanne"...), pero en un ambiente diferente: en la calle, de día y entre amigos... ¡¡¡Ha estado bien!!!

domingo, 29 de diciembre de 2013

LA SONRISA DE JULIA: la distancia no podrá convertirnos en extraños

Santander, 20 de diciembre de 2.013


Este concierto iba a suponer uno de los último coletazos de "El viaje del sonámbulo" pero de manera repentina se convirtió en una doble cita en la Sala Rocambole en la que poder despedirnos de los chicos de 'La Sonrisa de Julia', que anunciaron que el año que viene pondrán punto final a una aventura que ha durado once años con una pequeña gira que tal vez no se detenga en Santander. 
Yo no quiero creérmelo y en cualquier caso, si la despedida es inevitable, estoy convencido de que el año que viene encontraré la ocasión de decirles adiós de nuevo, pero hoy no podía faltar a mi cita con un grupo que forma parte de la banda sonora de mi vida.


Los chicos de 'Los Clientes de la Noche' han sido los encargados de caldear el ambiente. No les conocía y me han gustado: medios tiempos con sabor a pop que rápidamente ganan contundencia y personalidad. Son de aquí y cantan en castellano: se agradece.
Ha merecido la pena conocerles y les seguiré la pista pero lo mejor aún está por llegar.


Hace unos días entrevistaron a Marcos Casal en el programa 'En Clave de C' emitido en Radio Camargo. Fue la primera vez que le oí hablar de la posible disolución de La Sonrisa de Julia aunque reconocía que la banda está en el mejor momento.
Marcos y Raúl forman un tándem perfecto: Marcos tira del carro y Raúl lo sostiene. La presencia de Jacob (bajo) y Mario de Inocencio (guitarra) les confiere una solidez brutal que me ha permitido disfrutar esta noche de su mejor directo.



Sus conciertos son sinónimo de inevitables encuentros con Matusalén y de miradas perdidas en el infinito. Recuerdo al hombre que olvidó su nombre y me resulta imposible no estremecerme: me muerdo los labios y mis ojos se empañan. Les conocí demasiado pronto...


Donde asoman las tormentas sobrevuelan todas las respuestas: ¡somos unos afortunados!
Llegó el momento de apagar las luces de neón.
Ni éste ni ninguno iba a ser un buen momento para hacerlo pero confío ciegamente en que esto no sea un adiós sino sólo un hasta luego. La distancia no podrá convertirnos en extraños...


martes, 26 de marzo de 2013

LA SONRISA DE JULIA - 'EL VIAJE DEL SONÁMUBLO": el suyo es un sueño que recorremos juntos

Santander, 25 de marzo de 2.013


El destino es caprichoso...
Dentro de nuestra espiral, no hay principio ni final.
Estaba escrito en el Bing Bang que volvería a suceder y, pese a todo, sigue siendo un placer encontraros una y otra vez...

Sólo hace un par de semanas que salió al mercado el último trabajo de La Sonrisa de Julia, "El sueño del sonámbulo", y esta noche lo han presentado en el Black Bird Club.


Cuando hace un par de años presentaron su anterior trabajo, "El hombre que olvidó su nombre" nos quedamos a las puertas de una sala que se llenó para verles y esta vez no estaba dispuesto a que se repitiese la misma historia...


La sala ha vuelto a llenarse.
A las nueve y media Marcos Casal ha ocupado el centro del escenario para cantarnos él sólo un tema que no tiene nada que ver con el viaje de esta noche, o quizás sí...: "Hallelujah".

Con su compañero Raúl Delgado ya a su lado, hoy huérfano de batería y aferrado a su guitarra, nos ha propuesto no agachar la cabeza en estos tiempos difíciles que nos está tocando vivir y buscar las respuestas que siempre sobrevuelan detrás de las tormentas.

Mario de Inocencio (guitarra) y Diego Irizabal (bajo) les ayudan a sonar como una verdadera banda y junto a ellos nos han presentado el resto del disco.


"Cuando el Hombre que olvidó su nombre encontró su pequeño lugar en el mundo comenzó un nuevo viaje; una búsqueda nueva en la fina línea entre lo real y lo imaginado, entre lo vivido y lo soñado.
En ese trayecto aprendió que la mejor manera de reinvidicar cualquier cosa es vivirla, sentirla, llevarla a cabo, y que la experiencia siempre es real aunque solamente la sientas tú. Y es ahí, en la intimidad de esa verdad sentida, donde el Sonámbulo comienza un viaje sin retorno.
Para hacer real este disco emprendimos un viaje de dos direcciones: primero nos adentramos en lo más profundo de nuestro inconsciente buscando aquellos lugares donde nuestra razón, siempre deudora de nuestro ego, no pudiera tentarnos, y allá buceamos para reconocernos en melodías, ritmos y texturas que siempre nos habían acompañado sin saberlo. Y después, tras la inmersión, regresamos a la superficie para tomar aire y devolver a la realidad compartida un disco que ahora, poco a poco, se integra en vuestro mundo, personal e intransferible, el de vuestras emociones más privadas.
He ahí lo más mágico de todo este proceso. La posibilidad de llegar a compartir de alguna manera un mundo absolutamente íntimo. He ahí lo que para nosotros da sentido a este proceso creativo y a la música.
(06/02/13, Marcos Casal)


"El sueño del sonámbulo" es un trabajo perfectamente reconocible, íntimo y personal, cargado de lirismo y sensibilidad, que aunque no tiene la potencia de "El hombre que olvidó su nombre" se hace grande sobre el escenario, dejándose empapar por el carisma y la fuerza de Marcos y alcanzando las entrañas de quienes lo escuchamos. 

El suyo es el viaje del sonámbulo: un sueño que recorreremos juntos, un salto al vacío al que nos lanzaremos destruyendo todos nuestros mitos para volver a lanzar los dados...


No es fácil despedirse
por última vez.
La luz se apaga
pero nadie te prepara
para tanta soledad,
tanta soledad.
Decirte esto ahora que te has ido
no tiene sentido.
...
Por una vez podré brillar
sólo para ti.
La luz se enciende,
tu recuerdo ya es presente
entre tanta intensidad.
Decirte esto ahora que te has ido,
hoy tiene sentido,
porque sigues llegando,
sigues llegándome adentro.
("Sigues llegando")

sábado, 17 de noviembre de 2012

LA SONRISA DE JULIA: echaremos de menos al hombre que olvidó su nombre

Santander, 16 de noviembre de 2.012


Los temas de "El hombre que olvidó su nombre" completan la banda sonora de un invierno duro.
El día antes de comenzar la gira con la que los chicos de La Sonrisa de Julia han celebrado sus diez años sobre los escenarios optaron por abrir las puertas del Black Bird Club y compartir con el público su último ensayo.
Ese día brindé con Matusalén e inicié con él una efímera e infructuosa relación.
Unas semanas después, cuando la gira X Aniversario llegó a Santander, mi corazón estaba roto.

El tiempo pasa muy deprisa.
Todo lo que empieza tiene un final y los chicos de La Sonrisa de Julia han querido concluir su gira en Santander, y hacerlo de un modo especial, en formato dúo, vistiendo sus canciones solamente con el sonido de las guitarras de Marcos Casal y Raúl Delgado.


El propio Marcos explicaba como surgió esta posibilidad: "la casualidad quiso que este verano tuviésemos un problema con los teclados en el Arenal Sound Festival y nos viésemos obligados a reducir casi tres cuartos de hora de concierto a la voz y la guitarra. Tenía miedo pero poco a poco vi que se acercaba más y más gente y que aquello era un completo éxito."

El público, entragado, ha completado el aforo de la remodelada y elegante sala Rockambole, que poco tiene  que ver con aquel local en el que hace un montón de años escuché cantar a la desaperecida Ana Pozas.
Esta noche he vuelto a brindar y Marcos Casal me ha prestado su voz para gritarle al cielo:

Grito
para contarle al sol
lo mucho que te echo de menos.
Cuando nadie es capaz de convertir el miedo en aire,
cuando en vez de sueños sólo hay pesadillas...
Puedo llegar hasta ti si cierro los ojos,
no hay nadie más aquí, tan sólo nosotros.
Te echo tanto de menos.

La bronquitis no ha podido con Marcos que se ha ido creciendo a medida que la noche avanzaba, derrochando carisma y personalidad. Cerca del final, cuando ha invitado a Mario de Inocencio a acompañarles sobre el escenario, las cuerdas de su guitarra han saltado por los aires y se ha desatado la locura.

El broche final al concierto han querido ponerlo rodeados de amigos y junto a Ibis, Juan Luis Suárez (El Sueño de Morfeo), Javi y Gema (Spanish Peasant), Mario de Inocencio y Wacho han recordado a George Harrison.

El público quería más y antes de marcharse Raúl y Marcos, sólos, nos han regalado un instante mágico:

...
se que aquello era importante
pero ahora que has llegado aquí,
ahora no puedes derrumbarte.
Ahora va a amanecer el sol
que brillará dentro de ti
pues vas a concederte el don
de disfrutar y ser feliz.

La vida puede acabar hoy
pero éso no nos va a impedir
caminar siempre hacia delante.
Nadie podrá arrebatarte
toda la magia de este instante;
hay un millón de motivos
para dar gracias por estar vivos.
("El instante"
La Sonrisa de Julia)

Echaremos de menos al hombre que olvidó su nombre pero, cuando le necesitemos, sabemos que le encontraremos paseando por el monte...



sábado, 28 de julio de 2012

MISS CAFFEÍNA, LA SONRISA DE JULIA Y EL PESCAO: una noche para reconciliarme con la campa de la Magdalena

Santander, 24 de julio de 2.012



Hoy era el día que tenía marcado en el calendario para reconciliarme con la campa de La Magdalena, un marco incomparable para disfrutar de la música en directo pero en el que sorprendentemente acumulo unas cuantas decepciones.
Casi sin querer me vienen a la memoria la actuación de Ella Baila Sola bajo una lluvia torrencial, el bochornoso espectáculo ofrecido en su día por Enrique Bunbury, incapaz de tenerse en pie, el decepcionante encuentro con Amaral de hace tres años o la soporífera actuación de Maldita Nerea el año pasado.




Hoy arrancaba la presente edición del AMSTEL-Música en Grande y esta vez estaba dispuesto a poner todo de mi parte para disfrutar de un concierto que tenía anotado en mi agenda desde hace más de medio año.

Llegamos a la campa en torno a las diez de la noche, después de compartir ramilletes de chupa-chups con alguien a quien, como a Marcos, y aunque pueda sonar extraño, le sienta fantásticamente bien el paso de los años (cada día estás más guapa: ¡FELICIDADES!).

Los desconocidos The Monomes acababan de salir al escenario para inaugurar el macrofestival, pero confieso que apenas presté atención a su actuación, más preocupado de ahogar mis insignifacantes preocupaciones en cerveza, sometiéndome a un reparador desahogo verbal, que de escuchar sus canciones.

Su actuación fue corta y al acabar nos sumergimos en la todavía diseminada marabunta, dispuestos a incrustarnos en las primeras filas, alejándonos del público de circustancias que acude a este tipo de conciertos de forma casual y que hoy no estaba dispuesto a que me contagiase su frialdad.

Miss Caffeína fue la siguiente formación en salir al escenario.
Los madrileños estuvieron hace unos meses en el BNS presentando su primer disco, "Imposibilidad del fenómeno" (2.010), pero entonces fui literalmente incapaz de disfrutar de su directo; hoy las circunstancias eran muy diferentes...


Alberto Jiménez (voz), Sergio Sastre (guitarra), Álvaro Navarro (guitarra), Antonio Poza (bajo) y Román Méndez (batería) se hayan enfrascados en la preparación de la grabación de su próximo disco. Éste era su único directo del verano y tenían ganas de darlo todo.
Demostraron personalidad, y zigzagueando sobre el escenario, acostumbrados a perderse los caminos rectos, nos invitaron al baile de máscaras que aún estaba por llegar anunciándonos la aproximación de dos cometas erráticos.


La Sonrisa de Julia era mi plato fuerte de esta noche.
Marcos Casal, Raúl Delgado y Curro Moral, que recientemente han concluido una gira en la que celebraban su décimo aniversario sobre los escenarios, comenzaron el concierto desempolvando temas de sus primeros discos, conquistando al público desde el primer momento con su fuerza y carisma.





Después encadenaron otros de "El hombre que olvidó su nombre", sin duda uno de los mejores discos del año pasado.


Los chicos de La Sonrisa de Julia invitaron a acompañarles sobre el escenario a Mario de Inocencio, Alberto Jiménez y David Otero (sólo faltaba Rebeca...).
Juntos lanzaron el grito desgarrador del hombre que olvidó su nombre, dejándonos sin aliento e invitándonos a atesorar abrazos y caricias.



El concierto siguió su curso pero se mi hizo corto. 
Me supo a poco aunque no estuvo mal que antes del final Marcos me recordase lo bien que me siento en Santander.
El calor de mi gente y la brisa del mar compensa muchas cosas; supongo que por eso estoy aquí...


Era el turno de David Otero.
Puede parecer sintomático pero, durante el paréntesis abierto entre concierto y concierto, la organización pinchó un tema que me recordaba que yo le esperaría.
Hace unos meses vi a El Pescao en versión acústica en el Black Bird Club y la experiencia no me gustó.
Desde hace unas semanas bromeaba con la posibilidad de marcharme para casa después de la actuación de La Sonrisa de Julia.
No me lo creía ni yo pero, por si acaso, Cali y el Dandee me recordaron que debía de quedarme: al fin y al cabo hay cosas mucho peores que "La Casita Live".


David y su banda no tardaron en demostrarnos que la electricidad les sienta muy bien.
Se enchufaron rápidamente y nos brindaron una fresca descarga de adrenalina.
El Pescao derrochó simpatía y naturalidad, se mezcló con el público y no se cansó de repetir lo mucho que le gusta nuestra tierruca y sus playas, en especial la de Langre, sin duda, la más bonita del mundo.


Tuvo canciones para todo el mundo: les dedicó temas a Dani Martín y a Chema Ruíz (compañeros suyos en El Canto del Loco) y a Cristóbal Martínez, responsable de que la banda de El Pescao sea la que es y que, donde esté, sabe que: da lo mismo lo que haya pasado ya y lo que llegará, lo que diga la gente y llegar primero o llegar detrás; lo que importa es el presente y la sinceridad, las cosas que nos hacen soñar, los amigos cuando ya no están, y el mundo si podemos vivir un día más....


Les cedió el micro a los hermanos Galván para que cantasen uno de sus temas y antes de despedirse llamó a Marcos Casal para juntos lanzarse a la búsqueda del sol.


Fue una noche muy larga de conciertos muy cortos que sirvieron para reconciliarme con la campa de la Magdalena: ¡objetivo cumplido!



















domingo, 25 de marzo de 2012

LA SONRISA DE JULIA - 'X ANIVERSARIO': la pena hoy no me deja sonreir

Santander, 24 de marzo de 2.012

Hace un par de meses el Black Bird Club le abrió sus puertas a La Sonrisa de Julia para que Marcos Casal y sus chicos compartiesen con nosotros un ensayo general antes de comenzar su gira “X Aniversario”.
Aquella tarde primero temblé y después le lance un reto a “Matusalén”.

Desde entonces los chicos de La Sonrisa de Julia han acumulado conciertos.
Desde entonces mi gente y yo hemos compartido esperanzas y temores, y atesorado paseos, gestos, miradas y caricias.

Ayer mi brindis de entonces careció de sentido.
Se fue a su cielo una persona buena;  alguien que ha tenido mucho que ver en que yo sea la persona que soy y que desde allí debería sentirse orgulloso de haber construido la familia que ahora me arropa.

Hoy La Sonrisa de Julia ha vuelto a Santander.
Presentaba su ‘X Aniversario’ en el BNS y yo quería estar allí y volver a brindar.
He llegado tarde, pero a tiempo de descubrirme ante un Marcos Casal entregado sobre el escenario regalándonos susurros que transformaba en gritos atronadores cuando Curro y Raúl se sumanban a la fiesta.

Apenas he podido escuchar tres o cuatro canciones antes de que le cediesen el testigo a los chicos de Miss Cafeína pero yo hoy no tenía ni ganas ni fuerzas.
Mejor lo dejo para otro día...

¡TE QUIERO, TIUCO!

domingo, 22 de enero de 2012

LA SONRISA DE JULIA: anticipo de una gira que será espectácular

Santander, 19 de enero de 2.012

La Sonrisa de Julia es un grupo de música rock que nació en Madrid en 2.002, dónde se conocieron cuatro jóvenes músicos procedentes de cuatro rincones diferentes de nuestra geografía.

Allí fue donde Marcos Casal, lider de la banda, conoció a Diego Rojo (bajo) y Curro Moral (piano y teclado), con los que empezó a tocar y a los que poco después se unió Raúl Delgado (batería).
En marzo de 2.003 se alzaron con el primer puesto en en el certamén musical Rock Villa de Madrid, lo que les dio la oportunidad de representar a nuestro país en el Festival Internacional de la Música que poco después se celebró en Rumanía y de recorrer con su directo gran parte de nuestro país.

En 2.004 grabaron su primer disco, “Caminos diferentes”, al que seguió en 2.006 “Volver a empezar”.

En 2.008, ya sin Curro Moral, que abandonó el grupo, grabaron el que era su tercer trabajo de estudio, “Bipolar”.

Marcos Casal comentaba entonces:
"Comenzamos a componer y a grabar maquetas antes incluso de publicar nuestro segundo disco "Volver a empezar", así que hemos estado más de dos años trabajando en él. Hemos llegado a grabar seis maquetas con más de cincuenta grabaciones. Incluso hay alguna canción del disco de la que se grabaron cinco versiones distintas.

Cada miembro del grupo vive en una ciudad distinta y nos reuníamos en mi casa durante largas temporadas en las que nos encerrábamos de forma intensiva para ensayar y grabar. Después cada uno se iba a su casa...

Durante estos dos años el grupo sufrió un duro proceso de separación de nuestro antiguo teclista. Después de la separación Diego, Raúl y yo hemos podido compartir y transmitir a nuestra música una energía mucho más positiva y excitante. Durante todo el proceso no hemos tenido ni una sola discusión y creo que eso se nota en el disco.

La fuente de inspiración ha sido nuestra propia experiencia y nuestra perspectiva de la vida. Hay canciones que plasman un sentimiento vivido en un momento preciso y otras en las que damos un grito al aire para denunciar lo que no nos gusta y cómo queremos cambiarlo. Desde siempre en La sonrisa de Julia hemos defendido una forma de vida activa a través de la que conseguir el camino que cada persona necesita recorrer y una fe constante en la vida misma, sin necesidad de buscar paraísos más allá de los momentos mágicos que cada uno de los días te puede regalar si estás dispuesto a buscarlos..."
.

En 2.011 el grupo se instaló definitivamente en Cantabria, cerca de las olas de las playas de Somo, y desde aquí lanzaron su último disco, “El hombre que olvidó su nombre”.


Hasta entonces apenás les conocía pero éste es un disco espectacular, con un sonido rotundo y contundente, con letras interesantes y comprometidas que dejan al descubierto reflexiones personales y reflejan las duras circustancias que asedian a esta sociedad en que vivimos, y con un Marcos Casal genial cuya voz, cargada de matices, es capaz de desenvolverse con energía en los temas más potentes o de acariciarnos los sentidos cuando nos habla de amor recordándonos que “puede ser romántico, un cínico, auténtico o el más ridículo ".
Sin duda uno de los mejores discos del año.

“Mundo al revés”

Las reglas de este juego no las elegí;
las escogieron otros por mí.

Y si me invento otro tablero,
tal vez pueda jugar de nuevo
a lo que yo quiero vivir
y como yo quiero sentir.

Donde la meta no es ganar,
no es triunfar,
no es llegar siempre el primero.
Aquí la meta es descubrir,
reinventar
en cada día un día nuevo.

Si quieres ver lo que hay detrás de la pared,
juega con el mundoalrevés.
Si quieres ver lo que hay detrás de la pared,
sólo te tienes que atrever.

Por eso,  yo juego con el mundoalrevés
y cada noche me reinvento
al mudar las mil escamas de mi piel.
No me desgasto si vuelvo a perder;
tengo un millón de vidas extra,
no me conformaré sólo con ésta, ¡no!

Detrás de la pared se esconden los secretos
que los inquietos pueden ver.
La realidad alternativa
del que suspira por librarse de su piel.

Al otro lado todos son hermanos;
desafiaron sus pasados por un nuevo amanecer.

Si quieres ver lo que hay detrás de la pared,
juega con el mundoalrevés.
Si quieres ver lo que hay detrás de la pared,
sólo te tienes que atrever.

Por eso,  yo juego con el mundoalrevés
y cada noche me reinvento
al mudar las mil escamas de mi piel.
No me desgasto si vuelvo a perder;
tengo un millón de vidas extra,
no me conformaré sólo con ésta,  ¡no!

Por eso, ¡yo juego con el mundoalrevés!
Por eso, ¡yo juego con el mundoalrevés!
Por eso, ¡yo juego con el mundoalrevés!
¡Juego con el mundoalrevés!

¡Juégalo!
¡Juégalo!
¡Juéga
lo!

 

Ansiaba ver como el grupo defendía su trabajo sobre un escenario y tuve la oportunidad de hacerlo en mayo, pero ésta se me escapó entre los dedos.

La Sonrisa de Julia tocó entonces en la Black Bird.
No esperaba el lleno de la sala y cuando llegué a la puerta del local me encontré con la desagradable sorpresa de que no quedaban entradas.
Perdí la oportunidad de disfrutar de una buena noche de rock pero confiaba en tener pronto nuevas oportunidades de escucharles en directo.
Sin embargo a partir de entonces, intuyo que motivado por algún tipo de problema interno, el grupo no se prodigó  mucho y acabó el año sin que puediese verles en concierto.

Si tuve la oportunidad de ver como en septiembre Marcos Casal y Raúl Delgado, de nuevo en la Black Bird, se subían al escenario junto a Raúl Serrano y Mario de Inocencio, músicos de nuestra región, para ofrecer un concierto homenaje a The Police.
Me impresionó entonces la voz de Marcos y sobre todo su fuerza, carisma y personalidad sobre un escenario.
Entonces si que me fastidió la oportunidad perdida meses atrás de verle con su grupo.

Ahora vuelven a los escenarios.
Van a iniciar una gira para conmemorar el X Anviersario del grupo y Marcos y Raúl lo harán sin Diego, pero con Curro, que regresa a la banda, conocedor de que Madrid quedó muy lejos y de que ahora tendrán que trabajar desde aquí, desde nuestra tierruca, desde nuestras playas, con el sonido de las olas al fondo.

Mañana conmienza la gira en Madrid y hoy han querido invitarnos a su último ensayo.
Puertas abiertas en la Black Bird para compartir con ellos los últimos preparativos antes de regresar a la carretera.

Cuando se acerca la hora se confirman las malas noticias. Son personales y nada tienen que ver con el plan previsto para hoy.
Encerrarme en casa no solucionará nada así que prefiero acudir a la cita con Marcos y sus chicos.

Como habían anunciado el escenario está vacío: un pie de micro y nada más…
Comienzan los preparativos para el ensayo y mi amigo y yo brindamos con “Matusalén” a la salud de mi tío.

Mientras sus compañeros montan el equipo Marcos nos regala una versión del “I want to break free” que invita a ilusionarse con la posibilidad de que, cuando esta gira termine, alguien le proponga a nuestro paisano un homenaje a Queen similar al que ya tributó a The Police.

La prueba de sonido es larga y tediosa, pero sabíamos a lo que veníamos...
Después el ensayo: pruebas, repeticiones… todo amenizado por instructivas puntualizaciones de Marcos.
Una experiencia curiosa que finaliza con una versión trepidante de “El hombre que olvidó su nombre”.

El de hoy ha sido un sabroso anticipo de una gira que intuyo espectacular, que pasará por casa y que esta vez no se me escapará.
De momento apunto la fecha: 24 de marzo…

sábado, 24 de septiembre de 2011

SYNCHRONICITY: homenaje a The Police que ojalá haya sido un concierto único

Santander, 23 de septiembre de 2.011

Que un grupo de sanguijuelas recorra salas de conciertos, ciudades e incluso países anunciándose como los mejores imitadores de alguno de los grupos más importantes de la historia del rock no estoy muy seguro de que pueda considerarse lícito, pero tengo muy claro que no me merece ningún respeto.
Considero a las cada vez más proliferantes bandas-tributo una estafa; se trata más bien de bandas-parásito que viven de la música de otros pero que dudo mucho que vivan y sientan la música de verdad.

Que un grupo de músicos con proyectos propios se junten ocasionalmente sobre un escenario para homenajear a un artista que les ha influido o marcado en su vida de un modo especial es algo diferente que si valoro y agradezco.

Raúl Serrano de la nueva Fuga (bajo), Mario de Inocencio de Belgrado (guitarra) y Raúl Delgado (batería) y Marcos Casal (guitarra y voz) de la Sonrisa de Julia, se reunieron hace unas semanas sobre el escenario de la Black Bird en un concierto benéfico organizado para recaudar fondos con los que reparar la instalación de aire acondicionado de la sala.
Compartieron sin apenas ensayar cuatro o cinco temas de The Police y alcanzaron un éxito rotundo.
Comenzó a gestarse entonces la fiesta-concierto-tributo de esta noche.
Hora y media de rock caracterizado por un ritmo frenético y una fuerza descomunal detrás del que se intuyen muchas horas de ensayo y trabajo por parte de unos músicos que liderados por el carismático Marcos Casal nos han ofrecido un amplío recorrido por la discografía de los británicos dejando para el final temas tan conocidos como “Every breath you take” o “Roxanne”.

Ha sido una experiencia genial que ojalá estos músicos no quieran explotar; ojalá sigan con sus proyectos y sólo de vez en cuando nos regalen joyas como las de esta noche.

Lo siento por los que os lo perdisteis: espero que haya sido un concierto único.